Pura tragedia: estas son las películas con finales más tristes

El final de una película es primordial para definir si un filme nos gustó o no. Existen muchos tipos de finales, pero definitivamente uno de los más difíciles son aquellos que terminan de manera triste.
The Green Mile se estrenó en 1999
The Green Mile se estrenó en 1999

El final de una película es sumamente importante y juega un rol fundamental en la percepción y opinión que el espectador forma sobre el filme. Cómo termina puede impactar de manera positiva o negativa en el público, y eso tiene que ver con si el mismo es feliz, triste, abierto, cerrado o simplemente poco satisfactorio.

La gran mayoría de las películas optan por otorgarle un cierre positivo, mientras que otras, simplemente no logran cerrar la historia a pesar de intentarlo. Otros filmes, especialmente las de misterio y suspenso, dejan el final abierto, para que el público realice sus propias teorías o para anunciar una secuela. Y en el peor de los casos, nos encontramos con un final completamente triste y desolador.

Las películas con finales tristes afectan mucho al público. Por supuesto que está lleno de películas tristes que igual son amadas por el público y la crítica, pero aún así dejan al espectador con esa sensación amarga y melancólica. Podemos mencionar un sinfín de producciones con finales tristes, pero pocas han tenido el impacto que tuvieron estas películas dentro de este ranking. ¡Cuidado! Esta nota contiene spoilers.

El final de El niño con el pijama de rayas se posiciona como uno de los más tristes de la historia. Foto: Miramax

El niño con el pijama de rayas (2008)

Si tenemos que hablar de una película con un final devastador, entonces tenemos que mencionar a este filme de drama bélico basado en la novela de John Boyne. La trama nos traslada a Alemania, en plena Segunda Guerra Mundial, donde Bruno (Asa Butterfield), el hijo de 8 años de un oficial nazi de un campo de concentración, entabla una amistad prohibida con Shmuel (Jack Scanlon), un niño judío y prisionero del campo.

Si ya de por sí las películas ambientadas durante el nazismo suelen ser bastante duras de ver, este filme en particular resulta el doble de duro al estar protagonizado por niños. El final es terrible, pues Bruno decide cruzar la cerca e infiltrarse al campo para estar con Schmuel para ayudarlo a buscar a su padre, desconociendo lo que realmente le hacen a los judíos. Allí, ambos mueren dentro de la cámara de gas, dejando al público totalmente devastado.

Réquiem por un sueño (2000)

Deberíamos aclarar que Darren Aronofsky es un director que suele crear piezas que dejan al espectador con sentimientos encontrados. Sin ir más lejos, es el autor de una de las películas más tristes del 2022: La ballena. Sin embargo, veinte años atrás dirigió otro filme que dejó a los espectadores sumidos en la tristeza: Réquiem por un sueño.

Este filme sigue a cuatro personajes, entre ellos, Marion (Ellen Burstyn), una mujer viuda que se vuelve adicta a las píldoras dietéticas que mira en la televisión. A su vez, su hijo Harry (Jared Leto) sufre sus propias adicciones, y rápidamente se ve arrastrado junto a su novia (Jennifer Connelly) y su mejor amigo (Marlon Wayans) en un camino sin retorno. El final es completamente desolador, pues nos encontramos a los personajes en un punto sin retorno ni esperanzas, donde la adicción se ha apoderado de sus vidas.

El final de Réquiem por un sueño te dejará con una sensación de vacío en tu interior. Foto: Artisan Entertainment

Siempre el mismo día (2011)

Este drama romántico protagonizado por Anne Hathaway sigue la historia de Emma, una joven que durante el día de su graduación conoce a Dexter. Ella sueña con hacer del mundo un lugar mejor en base al trabajo duro mientras que él solo quiere vivir el momento. A lo largo de 20 años, sus caminos se cruzan y se distancian hasta que un día se dan cuenta de cuáles son sus verdaderos sentimientos. Sin embargo, y aunque nos encontramos ante una bella historia de amor, su final destroza todas las esperanzas de los espectadores, pues abruptamente Emma muere en un accidente automovilístico.

One Day está disponible en Star+. Foto:Focus Features

Milagros inesperados (1999)

Conocido en inglés como The Green Mile, este filme basado en la novela de Stephen King sigue la historia de Paul ( Tom Hanks), un vigilante dentro de una prisión de Estados Unidos. En plena Depresión es ingresado John (Michael Clarke Duncan), quien es condenado a pena de muerte por asesinar a dos niñas. Sin embargo, detrás de la personalidad gentil de John, se esconde un poder sobrenatural que cambia las vidas de todos los que lo rodean. Y a pesar de que nos encontramos ante un filme que mezcla el drama con la fantasía, Milagros inesperados cuenta con un final sumamente triste, que involucra la ejecución de John y el gran remordimiento y culpa de Paul por haber permitido que aquello ocurriera. 

La tumba de las luciérnagas (1988)

Studio Ghibli ha creado grandes obras maestras del cine de animación, y la Tumba de las luciérnagas no es excepción, aunque puede ser considerada como una de las más tristes del estudio. Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, la trama sigue a Seita, un adolescente que debe proteger a su hermana luego de que su hogar es destruído en un bombardeo.

La tumba de las luciérnagas es una película que debes ver al menos una vez en la vida. Foto: Studio Ghibli

Esta cinta es considerada como una de las películas anti guerra más importantes de la historia, y como una de las mejores películas animadas de todos los tiempos. Su triste final, que deriva en la muerte de Setsuko, la hermana de Seita, a causa del hambre, lleva al espectador a sentir y sufrir la guerra, probando la efectividad del mensaje que transmite. 

La vida es bella (1997)

Como ya mencionamos previamente, ninguna película que habla sobre el holocausto es fácil de digerir, y La vida es bella no es excepción. La película italiana fue dirigida y protagonizada por Roberto Benigni, quien interpreta a Guido, un padre de familia y dueño de una librería que utiliza toda su imaginación para proteger a su pequeño hijo de los horrores del campo de concentración. 

La vida es bella retrata las crudezas vividas durante el nazismo. Foto: Miramax

La película es sumamente emotiva y por un momento, el público piensa que tendrá un final feliz, pues la guerra ha terminado y los alemanes han perdido. Sin embargo, antes de rendirse, ordenan asesinar a todos los prisioneros y Guido, ordena a su hijo esconderse para protegerlo. Desafortunadamente, Guido es ejecutado por los alemanes, cuando Guido y su madre sobreviven, descubren que su padre ya no se encuentra con ellos.

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