Fue asesino a sueldo y su hijo una estrella de Hollywood: la historia de Charles Harrelson
Que la realidad muchas veces supera la ficción es una frase tan repetida como cierta. Hay cientos de historias que, de no ser por la posibilidad de comprobarlo de varias fuentes distintas, nadie pasaría por reales. Una de ellas es la de los orígenes de Woody Harrelson, el reconocido actor y dramaturgo, hijo de Charles Harrelson, quien fue nada menos que asesino a sueldo.
Charles Harrelson nació en Texas el 23 de julio de 1938. Comenzó como vendedor de enciclopedias y a los 22 años ya tenía su primera causa, por robo a mano armada. Apenas un año después nació Woody, fruto de su relación con Diane Lou Oswald, su segunda esposa. En 1968 abandonó ese hogar y no supo más de sus hijos hasta 1981.
Ese mismo año tuvo su primera sentencia por haber sido contratado como asesino a sueldo, por la ejecución de un empresario de la industria cerealera, residente de Texas. Por dilaciones del caso, recién quedó firme su sentencia en 1973, condenado a 15 años de prisión. Por buena conducta, sin embargo, estuvo apenas 5 años encerrado.
No pasó mucho hasta que estuviera implicado en otro caso, esta vez junto a su nueva esposa, Jo Ann Harrelson. En este caso, al juez de distrito de Estados Unidos John H. Wood Jr. en el estacionamiento de su propia casa. Este caso le valió una sentencia mucho mayor, aunque tuvo sus grises. Si bien fue apresado por una conversación entre el hermano de quien supuestamente lo había contratado para el trabajo, Harrelson negó varios años después haber sido el ejecutor, argumentando que se atribuyó el crimen para cobrar un dinero que le había prometido el implicado.
De hecho esta hipótesis fue la que siguió su hijo, Woody Harrelson, varios años después, intentando anular la condena que pesaba sobre su padre. A pesar de las repetidas insistencias, esta estrategia no prosperó. El actor, aún antes de consagrar su carrera en la gran pantalla y el teatro, ya había comenzado a visitar a su padre en la prisión. Llegó a hablar incluso muy bien de él, aunque marcó que lo veía "más como amigo que como padre".
Charles Harrelson tendría algunos entredichos más con la ley, cuando en 1995 intentó fugarse de la Penitenciaría Federal de Atlanta, aunque sin éxito. Fue enviado a una prisión de máxima seguridad, donde moriría 12 años después de un ataque al corazón. Su turbulenta vida y su extenso prontuario encontraron, según sus propias palabras, la ansiada paz en la cárcel, desde donde llegó a escribir que "el silencio es maravilloso".
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