Así luciría el proyecto de Steven Spielberg y Stephen King que nunca saldrá a la luz
Dos gigantes del entretenimiento, Stephen King y Steven Spielberg, estuvieron a punto de unirse en una colaboración que prometía encantar a sus seguidores. A mediados de la década del 90, ambos maestros anhelaban crear una historia de fantasmas para todas las edades, un proyecto que despierte escalofríos, pero que sea adecuado para la familia.
Spielberg, con su característica visión, propuso a King la idea de realizar "la historia de fantasmas más terrorífica jamás realizada". La iniciativa involucraba la icónica casa Winchester de California, pero King, siempre abierto a la creatividad, admitió que las sugerencias de Spielberg eran más intrigantes. Así comenzó un intercambio de ideas que pondría a prueba la sinergia creativa de estos dos titanes del entretenimiento.
La influencia de La Maldición de Hill House
Inspirados por la novela de Shirley Jackson de 1958, La maldición de Hill House, y su adaptación cinematográfica conocida como La mansión encantada, King y Spielberg comenzaron a trabajar en la creación de una historia que explicaría las siniestras fuerzas fantasmales. La admiración compartida por este clásico de terror los impulsó a embarcarse en una odisea creativa que, desafortunadamente, revelaría diferencias fundamentales en sus visiones.
Mientras Spielberg visualizaba un thriller de aventuras inmerso en un contexto sobrenatural, King buscaba abordar la película con un énfasis más puro en el género de terror. "Las cosas iban y venían entre nosotros", recuerda King sobre su colaboración con Spielberg. La empresa se convirtió en una lucha por el alma de la película, cada uno aferrándose a su visión.
A pesar de la desconexión, la chispa creativa entre King y Spielberg no se apagó por completo. King, perseverante y hábil, reelaboró las ideas iniciales y las transformó en una miniserie de sólo tres episodios titulada Rose Red, la cual se estrenó en 2002.


