La bella durmiente: 65 años del clásico de Disney que revolucionó el cine de animación

El clásico animado de Walt Disney fue estrenado en enero de 1959, marcando un hito en la historia del estudio.
El clásico de Disney cumple 65 años
El clásico de Disney cumple 65 años Foto: Disney

Un 29 de enero de 1959, se estrenaba en los cines de Estados Unidos la que sería una de las películas animadas más exitosas de todos los tiempos: La bella durmiente (Sleeping Beauty), el decimosexto largometraje animado de Walt Disney.

Basada en el cuento de hadas de Charles Perrault (también inspirada en las versiones de los hermanos Grimm y  Giambattista Basile), la película narra la historia de la princesa Aurora, quien es víctima de una maldición que la condena a caer en un sueño profundo hasta que un beso de amor verdadero la despierte.

La producción de La bella durmiente comenzó en 1951, poco después del estreno de La Cenicienta. Walt Disney quería crear una película que superara a todas las anteriores, y para ello contrató a un equipo de artistas y animadores de primer nivel. La dirección estuvo a cargo de Wolfgang Reitherman, Eric Larson, y Les Clark. El diseño de los personajes estuvo a cargo de Eyvind Earle, quien se inspiró en el arte renacentista italiano, mientras que la música estuvo a cargo del compositor estadounidense George Bruns, quien recibió una nominación al Oscar por la banda sonora de La bella durmiente. Las voces originales fueron provistas por Mary Costa, Bill Shirley, Eleanor Audley, Verna Felton, Barbara Luddy, Barbara Jo Allen, Taylor Holmes, y Bill Thompson. 

El proceso de producción fue largo y costoso, y la película superó el presupuesto previsto en más de $1 millón de dólares. Sin embargo, el esfuerzo valió la pena, y La bella durmiente se convirtió en un éxito de taquilla y de crítica. Aunque a menudo es comparada con Blancanieves y los Siete Enanos (1937) y La cenicienta (1950), la cinta lanzada en 1959 fue elogiada por la animación.

La bella durmiente fue un hito en la historia de la animación. La película marcó el regreso de Disney a la producción de largometrajes animados de gran presupuesto, y estableció un nuevo estándar de calidad para el medio. La película también fue pionera en el uso de nuevas técnicas de animación, como el cel-shading, que le dieron un aspecto más realista y detallado.

Su impacto en la cultura popular

La bella durmiente ha tenido una gran influencia en la cultura popular. La película ha sido parodiada y homenajeada en numerosas ocasiones, y sus personajes son algunos de los más icónicos de la historia de Disney.

La película de Disney no solo había evolucionado en el uso de sus técnicas de animación y audiovisuales, sino que es un relato con muchas capas y subtramas, dirigido a público en plena ebullición social. Era una época en donde la revolución sexual y feminista estaban en pleno auge, junto con la cultura mediática, las drogas y la música psicodélica.

La película fue revolucionaria en muchos aspectos. Foto: Buena Vista Home Video

Pero además de ser una historia enteramente protagonizada por mujeres, ya que en el centro no solo se encuentra Aurora, sino que también encontramos a las tres Hadas madrinas, y a la aterradora Maléfica, como la encarnación del mal. Tampoco hay que olvidar al príncipe Felipe, con un rol clave en historia.

Mientras que La bella durmiente plantea la historia de una adolescente curiosa y su deseo de descubrir y experimental el mundo, también es un relato que advierte sobre los peligros de sobreproteger a los niños. En el caso de este filme, sin importar todo lo que el Rey y la Reina hagan por proteger a Aurora, termina pinchándose el dedo con con el huso de una rueca, para caer en un profundo sueño. Dejando en claro que el peligro acecha por todos lados.

Tres curiosidades que no sabías de La bella durmiente:

La película cuenta con personajes memorables. Foto: Buena Vista Home Video

El arte que influenció a La bella durmiente

Walt Disney estaba decidido a que su versión animada de La bella durmiente sería como ninguna otra. Walt puso al artista e ilustrador Eyvind Earle a cargo del diseño de producción de la película. Earle se distanció de otras producciones previas, combinando influencias góticas francesas, italianas y prerrenacentistas con su propio estilo abstracto de realismo para crear la elegancia formalizada y el diseño elegante que se ve en la película.

Audrey Hepburn fue la inspiración para crear a la princesa Aurora

Uno de los objetivos del filme era contar con una princesa que deslumbrara con su belleza y encanto, algunos de los dones que las propias Hadas le habían brindado a Aurora. De esta forma, los ilustradores y animadores se inspiraron en la estrella Audrey Hepburn, quien influyó en los primeros diseños de Aurora.

Maléfica, la reina del mal

El arte conceptual de Maléfica creado por Marc Davis. Foto: Disney 

Uno de los personajes más memorables de La bella durmiente es el rol de Maléfica. Su creación estuvo a cargo de Marc Davis, quien no solo fue el encargado de dar vida a la bella aurora, sino a particular villana. Davis se inspiró en pinturas religiosas del arte checoslovaco, y experimentó con formas y patrones similares a llamas.

El diseño final incluyó el tocado de cuernos de cabra y alas de murciélago, lo que le dio esa cualidad reptiliana que encarna más adelante cuando se transforma en un enorme dragón.

  • La película de La bella durmiente se encuentra disponible en el catálogo de Disney+, junto a las dos adaptaciones live-action Maléfica (2014) y Maléfica: dueña del mal (2019).