3 películas de terror que quedaron en el olvido y merecen más reconocimiento

Casi nadie recuerda estas tres cintas, pero todo amante del horro debe verlas por lo menos una vez en la vida.
Vampiro (1986), dirigida por Richard Wenk.
Vampiro (1986), dirigida por Richard Wenk. Foto: Balcor Film Investors

Una película de terror inolvidable se caracteriza o bien por su calidad impecable, o bien por su infamia histórica. En cambio, las cintas del género que son simplemente buenas tienden a caer en el olvido.

Eso no quiere decir que estas películas en particular nunca fueran buenas. Si se vuelven a ver, podrían considerarse infravaloradas o incluso geniales. El problema es que, se estrenaron en el momento equivocado o se vieron perjudicadas por circunstancias ajenas a su voluntad. Sólo en retrospectiva los aficionados al cine de terror se darán cuenta de que se equivocaron al descartarlas.

A continuación, una selección de tres películas de terror que todos olvidaron y merecen más reconocimiento.

Vampiro (1986)

Chris Makepeace protagoniza Vampiros. Foto: Balcor Film Investors.

Los vampiros disfrutaron de un resurgimiento a finales de los 80, pero no todas las películas del género tuvieron tanto éxito como Los muchachos perdidos o Cuando cae la oscuridad. Una de esas películas olvidadas fue Vampiro, que quedó totalmente eclipsada por su sucesora espiritual, Del crepúsculo al amanecer. Las dos películas no sólo compartían una premisa similar, sino que también eran divertidas y sangrientas mezclas de terror y comedia.

La historia se centra en tres amigos que descubren horrorizados que la bailarina desnudista que contrataron es una vampiresa. La cinta cuenta con la participación de Grace Jones, y esa es razón más que suficiente para darle una oportunidad a esta ya de por sí divertida y picante comedia vampírica.

 

May (2002)

 Angela Bettis en May. Foto: Lionsgate.

Entre los años 90 y 2000, algunas películas de terror aprovecharon la contracultura de la época centrándose en los jóvenes perdidos y condenados en lugar de en los monstruos o asesinos típicos del género. May fue una de ellas y, al igual que sus compañeras de nicho, fracasó en taquilla y cayó rápidamente en el olvido. El fracaso económico de la cinta no reflejó su calidad ni su impacto, ya que se ha convertido desde entonces en un auténtico clásico de culto.

La trama sigue a May, una joven que trabaja en una clínica veterinaria. Es una chica tímida y acomplejada a la que le cuesta mucho hacer amigos y cuya personalidad resulta extraña para todo el mundo. Comparte su apartamento con su única amiga de verdad, una muñeca que le regaló su madre cuando era pequeña. Un día, un joven mecánico, intrigado por su actitud, coquetea con ella. Su relación no dura mucho y, al cabo de breves encuentros sin futuro, May decide fabricarse ella misma al amante ideal.

 

La oscuridad (2010)

John Leguizamo en La oscuridad. Foto: Magnet Releasing.

Una extraña e inexplicable oscuridad se apodera de un pequeño pueblo, cuyos habitantes empiezan a desaparecer. Un grupo de supervivientes intenta salvarse refugiándose en una taberna, pero no es ése el lugar más adecuado. Bajo esta premisa se desarrolla La oscuridad, película que aparentemente desapareció de la memoria colectiva del público casi tan pronto como llegó a los cines, lo cual es una pena, ya que estaba años por delante de su tiempo.

La cinta se basa casi por completo en la atmósfera y el terror abstracto más que en algo tangible. También ayuda que cuente con un pequeño, pero excelente, reparto de actores contrastados que dan vida a sus cansados personajes. Dado que las películas de terror de hoy en día hacen hincapié en la humanidad de una forma que el género rara vez hacía antes, es mucho más fácil apreciar La oscuridad en retrospectiva.