La sustancia: por qué los personajes de Elizabeth y Sue no se parecen físicamente en la película

A continuación analizamos uno de los aspectos centrales de la cinta que involucra a los personajes de Demi Moore y Margaret Qualley.
La sustancia es considerada una de las mejores películas del año
La sustancia es considerada una de las mejores películas del año Foto: MUBI

Recientemente se estrenó La sustancia (The Substance), la película de la directora francesa Coralie Fargeat. Tras ganar el premio a Mejor guion en el Festival de Cannes, la crítica especializada y los fanáticos han caído rendidos a los pies de la cinta de terror corporal protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley, calificándola como una de las mejores películas del año.

La sustancia sigue a Elizabeth Sparkle (Moore), una actriz madura que ha devenido en estrella de programas de ejercicios. Pese a los intentos de mantenerse relevante, la productora para la cual trabaja decide cancelar su programa para buscar un rostro más joven y apetecible para la audiencia. Desmoralizada y desesperada, Elizabeth recurre a una "sustancia", un suero capara de replicar células, creando una versión mejorada y rejuvenecida de sí misma.

Sin embargo, esta transformación conlleva una serie de condiciones estrictas que deben cumplirse al pie de la letra, o las consecuencias serán terribles. Así conocemos a Sue, la versión más joven de Elizabeth, que a pesar de tratarse de la misma persona, Sue luce diferente a Elizabeth.

A continuación se incluyen spoilers de la película. 

¿Por qué ambas lucen distintas a pesar de ser la misma persona?

Elizabeth y Sue son la misma persona pero no son parecidas. Foto: MUBI

La versión más joven de Elisabeth, llamada Sue, emerge como una persona completamente distinta, tanto física como psicológicamente. Aunque comparten la misma esencia, Sue posee una belleza y una energía desbordantes que eclipsan a la Elisabeth original. Sin embargo, esta aparente perfección oculta una profunda oscuridad. Sue comienza a despreciar a Elisabeth, viéndola como una versión imperfecta de sí misma.

El objetivo de La sustancia es justamente crear una versión mejorada, más joven y más bella que la persona que decide utilizarla, de ahí que no deben lucir de la misma forma. En una escena de la cinta, se muestra que Elizabeth y Sue poseen la misma marca de nacimiento, pero en diferentes partes de su cuerpo.

El problema se presenta es que esta versión mejorada puede representar una amenaza para el sujeto original, ya que esta versión secundaria puede tratar de imponerse, poniendo en riesgo la supervivencia de ambos, tal como sucede en la película.

La sustancia crea una relación parasitaria entre Elisabeth y Sue. Sue depende de Elisabeth para sobrevivir, ya que necesita extraer un líquido estabilizador de su cuerpo, por lo que deben alternar una semana cada una, y así dar lugar a la regeneración de ese líquido. Sin embargo, Sue comienza a manipular a Elisabeth, utilizándola como una simple fuente de recursos, sin importar las consecuencias.

Tráiler de La sustancia:

 

A medida que Sue se adentra en el mundo de la fama y el éxito, Elisabeth se ve relegada a un segundo plano, convirtiéndose en una mera sombra de su yo anterior. La sustancia, diseñada para unir a las dos versiones de la misma persona, termina por separarlas, revelando la verdadera naturaleza de Sue: una criatura vacía y egoísta, dispuesta a hacer cualquier cosa para alcanzar sus propios objetivos.

Sin lugar a dudas fue una decisión acertada por parte de Coralie Fargeat de no haber replicado la apariencia física entre Elizabeth y Sue. En primer lugar habría sido todo un reto encontrar una actriz tan parecida a Demi Moore, y Margaret Qualley tendría que haberse sometido a un extenso proceso de maquillaje y transformación mediante el uso de efectos. En segundo lugar, la propia sustancia demuestra que se trata de una versión "mejorada", no simplemente más joven.