La perturbadora película japonesa que se parece mucho a La sustancia y pocos conocen
El cine japonés es famoso por analizar los límites de la naturaleza humana y Helter Skelter no es una excepción. Dirigida por Mika Ninagawa y basada en el manga del mismo nombre de Kyoko Okazaki, esta obra maestra nos adentra en la vida de Ririko, una superestrella cuya belleza es tanto su mayor arma como su condena.
Con un tono inquietante y oscuro, esta película, protagonizada por la actriz y modelo Erika Sawajiri, retrata el comportamiento actual y el posible rumbo de las apariencias, el éxito y el vacío emocional.
Se trata de un thriller psicológico con toques de horror corporal estrenado en 2012, ganador del premio a la excelencia en el Japan Media Arts Festival.
¿De qué se trata Helter Skelter?
LiLiCo es una supermodelo cuya belleza perfecta es el resultado de procedimientos quirúrgicos extremos. A medida que su fama y admiración aumentan, su cuerpo empieza a deteriorarse, revelando el precio que debe pagar por la perfección y amenazando con revelar su oscuro secreto. En un mundo superficial donde la imagen lo es todo, la joven lucha por mantenerse firme mientras enfrenta su inevitable caída y expone las sombras de la industria de la moda y las crueles expectativas de una sociedad obsesionada con la apariencia.
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La dirección de Mika Ninagawa es visualmente impactante. Con colores vibrantes, composiciones casi barrocas y pop, y paisajes al límite de lo surrealista, nos cuenta una historia sobre los excesos y las presiones en la industria; una trama que contrasta brutalmente con el deterioro físico y psicológico de su protagonista.
El guion no sólo indaga en las consecuencias de perseguir estándares de belleza imposibles, sino que también reflexiona sobre otras temáticas como la explotación laboral y las presiones de la sociedad. El mundo que plantea la cineasta en su segundo largometraje está repleto de personas dañadas: desde quienes rodean a LiLiCo, que intentan sacar provecho de sus logros, hasta las víctimas de la máquina que la creó. Todo el mundo cae en la trampa de un comportamiento que parece una reliquia del pasado.
Helter Skelter no es sólo una película sobre la industria de la moda y los horrores de la cirugía plástica. Es una metáfora de nuestra sociedad, un espejo incómodo que nos obliga a cuestionarnos nuestras prioridades y deseos.
La sustancia se parece mucho a Helter Skelter
Desde su estreno meses atrás nadie puede parar de hablar de La sustancia, la polémica película de Coralie Fargeat protagonizada por Demi Moore. Esta retorcida fábula sigue a Elisabeth Sparkle, una celebridad que enfrenta el declive de su carrera después de ser despedida de su programa de fitness. Desesperada por recuperar su juventud y popularidad, prueba una droga experimental llamada La Sustancia, que le permite transformarse temporalmente en una versión más joven de sí misma. Sin embargo, esto conlleva un costo inesperado.

Ambas obras exploran los oscuros efectos de la obsesión por la perfección y critican la cultura de la imagen y el sacrificio personal por un ideal impuesto externamente. En las dos películas las protagonistas se enfrentan a la disolución de su identidad mientras lidian con las presiones externas y sus propios deseos.
Pero las coincidencias no son sólo argumentales, visualmente también tienen mucho en común. Las dos cintas comparten -cada una a su modo-, una estética colorida que roza el surrealismo y subraya la fragilidad emocional de sus personajes.
Lo artificial y lo perturbador está presente a través de los colores. En Helter Skelter la intensidad y saturación de los mismos sirven para reflejar la obsesión de la protagonista con la perfección superficial, mientras que en La sustancia, los tonos son fríos y clínicos.
A pesar de que hay 12 años de diferencia entre ambas obras, las similitudes llaman la atención. Puede que sea otra de las piezas audiovisuales de las que Fargeat tomó inspiración para su largometraje, tal como lo hizo con El resplandor, Réquiem por un sueño y El hombre elefante, entre otras. La duda queda en el aire, pero lo que no tiene discusión es que Helter Skelter es una película brillante que merece más reconocimiento y que todos deberían ver.


