¿Qué es el Spaghetti Western y qué películas son sus principales exponentes?

El género western es uno de los más amplios del cine, y uno de sus principales subgéneros es el Spaghetti Western. A continuación te contamos de qué se trató y qué películas lo representan.
Clint Eastwood fue una de las figuras clave del Spaghetti Western
Clint Eastwood fue una de las figuras clave del Spaghetti Western Foto: Constantin Films

Debido a que el cine es un arte que lleva más de un siglo presente en nuestra historia, hay muchos géneros que están presentes desde sus inicios, como es el caso del drama, la comedia y el terror, entre muchos otros. Sin embargo, muchos de ellos se popularizaron años más tarde, como es el caso del western, el cual alcanzó su punto máximo durante los últimos años del cine clásico, en la década del 60.

El western se destaca por ser un género que ha pasado por muchas reinvenciones, y en la actualidad podemos dividirlo en muchos subgéneros, siendo uno de los más populares el Spaghetti Western. Éste surgió a mediados de la década del 60 en Europa, principalmente en países como Italia y España.

Por un puñado de dólares, un Spaghetti Western clásico:

Se trataban de co-producciones de bajo presupuesto, cuyos rodajes solían situarse en dichos países, contando con realizadores nativos. En cuanto a la explicación de su nombre, debido a que la mayoría de las películas se realizaban en Italia, la crítica extranjera le otorgó el apodo de “Spaghetti Western” en referencia al típico plato italiano.

Si bien ya se habían realizado varios westerns en Europa, fue Sergio Leone el cineasta que popularizó el término y que lo convirtió en una tendencia. En 1964, éste estrenó el filme Por un puñado de dólares (A Fistful of Dollars), protagonizado por Clint Eastwood y acompañado por una inolvidable banda sonora de Ennio Morricone. En éste, nos contaba la historia de un misterioso hombre sin nombre, quien en la frontera de un pueblo mexicano, se ve involucrado en una guerra entre bandas rivales. 

Por un puñado de dólares es la película definitiva del Spaghetti Western. Foto: Constantin Films

Existieron varios elementos que hicieron que este western se distinguiera del resto. El estilo visual y la elección de planos, en donde predominaban los primeros planos y los planos detalle, las cuales modificaron el estilo de narración y el enfoque que se le daban a estas historias. A su vez, proponía un protagonista rudo y con una moral cuestionable, permitiendo así que surja la figura del antihéroe.

Como ya mencionamos, los Spaghetti Western se destacaron mayormente por ser producciones de bajo presupuesto, pero cuyos resultados en taquilla eran excepcionales. Sin ir más lejos, Por un puñado de dólares logró cosechar más de $19 millones de dólares sobre un presupuesto de apenas $200.000 dólares. Tras el éxito de este filme, Leone se embarcó en una serie de colaboraciones con Clint Eastwood, la cual daría origen a la famosa Trilogía del dólar, compuesta por: Por un puñado de dólares (1964), Por unos dólares más (1965) y El bueno, el malo y el feo (1966), uno de los westerns más influyentes de la historia.

Sin lugar a dudas, Sergio Leone marcó el Spaghetti Western, pero hubieron otros directores y películas que supieron hacerle competencia. Uno de los ejemplos más claros fue Django, del italiano Sergio Corbucci. Ésta contó con el protagonismo de Franco Nero, y su historia surgió con la intención de competir contra Por un puñado de dólares. Su trama resultó ser tan violenta, que terminó siendo catalogada como una película sólo apta para adultos, pero con el tiempo adquiriendo una imagen de película de culto.

Django, otra de las grandes películas del Spaghetti Western. Foto: Euro International Films

De esta manera, mientras que el western tradicional se fortalecía de la mano de cineastas estadounidenses y actores de renombre como John Wayne, el Spaghetti Western creció en Europa y también en Estados Unidos. Si bien hoy en día, éste subgénero ya no está igual de presente en la pantalla como supo estarlo entre las décadas del 60 y 70; su estética continúa inspirando películas de la actualidad, algo que podemos ver en producciones como las de Quentin Tarantino (Django sin cadenas, Había una vez en Hollywood, Los 8 más odiados); entre otras.