Notting Hill iba a tener una “minisecuela” pero nunca verá la luz gracias a Julia Roberts
En la década de los 90, Julia Roberts y Hugh Grant unieron fuerzas para dar vida a una de las comedias románticas más queridas de todos los tiempos: Un lugar llamado Notting Hill. La película no solo construyó una inolvidable historia de amor entre un librero y una actriz de fama mundial, sino que también despertó un sueño compartido por muchos: la posibilidad de una conexión romántica con una estrella de cine.
Este clásico sigue siendo el favorito de muchos fanáticos de género y desde 1999 ha dejado a muchos suspirando por una segunda parte. Sin embargo, Richard Curtis, guionista de la cinta, explicó recientemente por qué este sueño nunca se hará realidad.
Curtis reveló durante una entrevista que tenía la intención de crear una "mini secuela" de Notting Hill como parte de un proyecto benéfico para Red Nose Day, similar a las pequeñas continuaciones que realizó con el elenco de Love Actually. El guion propuesto mostraba una faceta más realista de la relación entre Anna Scott (Julia Roberts) y William Thacker (Hugh Grant), llevando a la pareja a enfrentar un divorcio. Sin embargo, la respuesta de la actriz fue tajante.
"Julia pensó que era una muy mala idea", confesó Curtis, marcando así el fin de la posibilidad de explorar este rumbo para los personajes.
Por su parte, Hugh Grant también ha compartido en múltiples ocasiones que no tiene una visión particularmente favorable de su personaje en Notting Hill, algo que no parece indicar que él también estaría dispuesto a volver. En una charla con Vanity Fair, el actor describió a William Thacker como "despreciable" y criticó algunas de sus decisiones en pantalla, como permitir que Anna enfrentara a los paparazzi en lugar de protegerla. Esta percepción, sumada al rechazo de Roberts al guion de Curtis, parece confirmar que la idea de retomar la historia no tenía futuro.
La negativa de Julia Roberts no es sorprendente considerando su carrera, que siempre ha estado marcada por un enfoque en proyectos variados y desafiantes. Para ella, la historia de Notting Hill probablemente encontró su conclusión perfecta en 1999, cuando la fantasía romántica tocó los corazones de millones sin necesidad de una segunda parte. El guion propuesto por Curtis, más centrado en las dificultades de una relación que en el romanticismo, no encajaba con la esencia optimista de la película original. No encajaba con eso que hizo de la película una historia de amor que muchos amaron.
A pesar de que nunca veremos una secuela de Notting Hill, su impacto sigue entre nosotros. La química entre Roberts y Grant, sumada a los diálogos memorables de Curtis, ha asegurado su lugar en la historia del cine romántico. Quizás, como dijo el guionista, las historias románticas "aparecen y desaparecen de diferentes formas, pero probablemente siempre estarán allí".


