Cómo era el final original de A Nightmare on Elm Street que podría haber arruinado toda la saga

El director de la película, Wes Craven, tuvo una fuerte pelea con el fundador de New Line Cinema, Robert Shaye, por el desenlace de la icónica cinta de terror.
El final original de A Nightmare On Elm Street era muy diferente.
El final original de A Nightmare On Elm Street era muy diferente. Foto: New Line Cinema

La historia del cine de terror cambió para siempre en 1984 cuando Wes Craven estrenó Pesadilla (A Nightmare on Elm Street). Lo que no muchos saben es que la película, que convirtió a Freddy Krueger en un ícono del género, estuvo cerca de tener un final muy distinto. El conflicto entre el director y Robert Shaye, fundador de New Line Cinema, marcó el rumbo de una de las sagas más exitosas del terror.

El presupuesto era escaso: apenas 1,8 millones de dólares. Sin embargo, la película recaudó más de 57 millones en todo el mundo. El éxito fue tan grande que New Line Cinema pasó a ser conocida como "La casa que Freddy construyó". Pero detrás de ese triunfo se escondía una fuerte disputa creativa.

Craven tenía en mente un final más filosófico. En su versión, Nancy vencía a Freddy al quitarle su poder, ignorándolo. Todo resultaba ser una pesadilla. Sus amigos muertos aparecían vivos en un auto en medio de la niebla, mientras su madre quedaba en la puerta de la casa. Un cierre que sugería que la vida misma podía ser un sueño.

Mirá el tráiler de Pesadilla

Shaye, en cambio, quería algo más impactante. Buscaba un final retorcido que dejara la puerta abierta a una secuela. Después de varias discusiones y cinco finales diferentes, eligieron uno donde Freddy arrastra a la madre de Nancy a través de la puerta. Esta decisión generó un distanciamiento entre el director y el productor que duró años.

El conflicto se agravó cuando la franquicia despegó. Craven no recibió dinero por las secuelas ni por el merchandising durante una década. Recién cuando Shaye lo convocó para realizar "New Nightmare" le ofrecieron una compensación retroactiva. Para entonces, Freddy ya era una estrella de MTV, protagonista de una serie de TV y rey del merchandising.

El final original de Pesadilla no dejaba la puerta abierta para que hubiera secuelas

La decisión de Shaye cambió la historia del género. Sin su intervención, Freddy Krueger hubiera tenido un único capítulo. El final original de Craven podría haber sido mejor a nivel artístico, pero el terror actual sería muy diferente sin las múltiples apariciones del villano de los sueños.