Así es la perturbadora danza japonesa que aprendió Lily-Rose Depp para Nosferatu
Esta semana llega a los cines del mundo Nosferatu, la nueva versión del clásico del cine mudo dirigida por Robert Eggers, conocido por títulos como La bruja, El faro y El hombre del norte.
La película, que también se inspira en Drácula, el libro de Bram Stoker, se ambienta en Alemania en el siglo XIX. Allí conocemos a Ellen Hutter (Lily-Rose Depp), una joven mujer recientemente casada con Thomas (Nicholas Hoult), un agente de bienes raíces que debe emprender un viaje a Transilvania para encontrarse con el temible Conde Orlok (Bill Skarsgård). Lo que Thomas no sabe, es que el Conde tiene una vieja obsesión con Ellen y planea reencontrarse con ella, desatando una ola de terror a su paso.
Nosferatu es un logro en todo sentido. No solo se presenta como fresca y novedosa frente a la obra original, sino que la apuesta visual, el tono y las actuaciones elevan la historia, convirtiéndola en una de las mejores películas de terror gótico de todos los tiempos.
Los secretos de la actuación de Lily-Rose Depp en Nosferatu
Uno de los aspectos más destacados de la cinta son las actuaciones, en especial la de Lily-Rose Depp, quien se presenta como la verdadera protagonista de la historia.
Esto fue algo que el propio Eggers quiso priorizar, tomando inspiración de las versiones previas de Nosferatu, desde la original de F.W. Murnau hasta la de Werner Herzog en 1979. El director señaló la importancia de enfatizar en esa perspectiva femenina desde el inicio, convirtiendo la narrativa en una historia de "amante demoníaco", con ecos de la intensidad emocional de Cumbres Borrascosas.
Como Ellen, Lily-Rose Depp se entrega por completo con una transformación que evoca locura, posesión y obsesión bajo la influencia del misterioso Conde Orlok. Pero lo que más sorprendió de su actuación es saber que para las escenas en donde Ellen aparece poseída y pierde control de su cuerpo y mente, no se utilizaron efectos visuales. De hecho, Eggers reveló que la actriz trabajó junto a la artista interdisciplinaria Marie-Gabrielle Rotie, especialista en butoh, una forma de teatro-danza japonés conocido por su capacidad de transmitir inquietud.
"Es 'una disciplina de danza japonesa que es muy inquietante y puede implicar que algo más que uno mismo entre en tu cuerpo cuando se realiza de manera tradicional'", explicó el director.
El butoh o buto es una forma de danza contemporánea japonesa que surgió como respuesta a los horrores de la Segunda Guerra Mundial, especialmente a la bomba atómica de Hiroshima. Es una danza visceral y profundamente expresiva que busca explorar las profundidades de la psique humana y conectar con las emociones más crudas y oscuras.
El cineasta también canalizó los hallazgos del neurólogo francés del siglo XIX Jean-Martin Charcot sobre pacientes femeninas con "histeria", donde introdujo la hipnosis en su práctica para estudiar a mujeres con dolencias mentales y físicas. Eggers y Rotie adaptaron las posturas documentadas por Charcot, creando una especie de "menú" de movimientos para que Depp interpretara con precisión en cada escena clave.
El proceso fue agotador para la actriz, especialmente en los momentos culminantes de la película. "Había escenas donde no podíamos repetir demasiadas tomas porque el esfuerzo físico la dejaba completamente exhausta", comentó Eggers.
La transformación de Lily-Rose Depp en Nosferatu es verdaderamente alucinante y queda a la vista el intenso trabajo físico y mental al que se sometió la actriz para dar vida a un personaje tan demandante desde lo emocional, que encarna la lucha entre la destrucción y la redención.


