Anya Taylor-Joy se embarca en un camino de venganza y alta velocidad en Furiosa: de la saga Mad Max
Cuando George Miller hizo la primera película de Mad Max allá a finales de los años 70, poco imaginaba que se convertiría en una saga de culto que atravesaría a generaciones con sus implacables y adrenalínicas secuencias de acción en un mundo devastado donde la crueldad y la velocidad son moneda corriente.
Este 2024 Miller nos lleva de regreso al Yermo con el primer spin-off: Furiosa: de la saga Mad Max. Con esta nueva puesta en escena el director australiano retoma el personaje previamente introducido en Mad Max: Furia en el camino (2015). Hablamos de Imperator Furiosa, la implacable oficial del ejército del villano Immortan Joe, que se rebela para liberar a las esclavas sexuales del infame tirano, que fue interpretada por Charlize Theron y ahora toma la posta Anya Taylor-Joy.
En Furiosa conocemos a la protagonista a los 10 años de edad (Alyla Browne), cuando es secuestrada del Paraje Verde, un paradisíaco oasis escondido en medio del desierto que destaca por su abundancia. Sin tiempo que perder, su madre (Charlee Fraser) no tarda en dar persecución a los ciclistas. El objetivo no es solo recuperar a su hija, sino preservar la locación de ser invadida por hordas salvajes que vagan por el Yermo en busca recursos.
Tráiler oficial de Furiosa: de la saga Mad Max:
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La madre se lanza a la frenética búsqueda de su hija cautiva, pero la persecución termina siendo en vano. Luego de ver a su madre torturada y asesinada por Dementus, interpretado por un irreconocible Chris Hemsworth. En más de una oportunidad, el personaje hace honor a su nombre, actuando de forma desproporcionada, mal intencionada y hasta improvisada, ya que la mayoría de las veces las cosas no le salen como las planea.
En un momento de la película, Dementus y enorme tribu llegan a la Citadela, gobernada por el temible Immortan Joe (Lachy Hulme). Dementus pronto descubre que engañarlo y desafiarlo no será tarea fácil, pero tampoco se resiste cuando Immortan le propone un trato, que incluye un intercambio de recursos, entre ellos, a la pequeña Furiosa, que en el futuro podría convertirse en una de sus esposas.
Allí, Furiosa se las ingenia para escapar y durante buena parte de su adolescencia finge ser un chico y se esconde en las puertas de la Ciudadela, donde trabaja en el armado de los convoyes que son utilizados para intercambiar recursos en el Yermo. En uno de los viajes, con todo a su favor para lograr escapar, Furiosa es descubierta por Jack (Tom Burke), un conductor con quien forja una relación muy cercana, incluso hasta romántica, con quien planea un escape. Pero una vez más, Dementus estará al final del camino para hacer de su vida un verdadero infierno.
A diferencia de su predecesora, Mad Max: Furia en el camino, Furiosa es una película mucho más oscura, desgarradora y con un ritmo mucho más pausado, con menos acción, pero no por eso menos espectacular. Incluso queda claro por qué Miller tomó la decisión de elegir una nueva actriz para interpretar al personaje al que Charlize Theron previamente le dio vida en Furia en el camino.
El camino que Anya Taylor-Joy recorre en su historia de origen es el que la llevará a convertirse en esa Furiosa calculadora, rebelde y atemorizante que no se detiene ante nada. Pero para llegar a eso, vemos a una joven que debió crecer de golpe e ingeniárselas para sobrevivir de una manera u otra, hasta llegar a convertirse en una mujer ávida de sed de venganza. ¿Qué más se puede perder cuando ya todo está perdido?
Claro que Miller no ha perdido el toque a la hora de ingeniárselas para demostrar grandilocuencia cada vez que tiene la oportunidad. Aunque las secuencias de persecución y pelea distan de ser frenéticas como en Furia en el camino, resultan igual de ingeniosas y espectaculares.
Furiosa es una grata sorpresa que no solo sirve para expandir el universo post-apocalíptico de Mad Max, sino que agrega nuevas capas de complejidad y personajes más oscuros que no temen pisar el acelerador cada vez que tienen la oportunidad.


