Jamás besada: el incómodo momento detrás de escena que vivieron los protagonistas

Años después de su estreno, el actor que interpreta al interés amoroso de la protagonista reveló en una entrevista una complicada situación que tuvo que atravesar durante la filmación de una escena clave.
Jamás besada (1999), protagonizada por Drew Barrymore.
Jamás besada (1999), protagonizada por Drew Barrymore. Foto: Disney+

Jamás besada (Never Been Kissed)  es una de las comedias románticas más queridas de los 90. La película tuvo su estreno en 1999 y fue dirigida por Raja Gosnell y protagonizada por Drew Barrymore en el papel de una joven periodista que nunca ha tenido una relación real. 

La cinta es un clásico adolescente muy querido por el público y su éxito se extendió tanto que fue parodiada en la comedia No es otra tonta película americana (2001) e incluso tuvo su adaptación musical a principios de 2020. 

Jessica Alba, David Arquette, Michael Vartan, Leelee Sobieski, Molly Shannon, Garry Marshall y John C. Reill también forman parte del reparto, y cuenta con los primeros papeles de Octavia Spencer y James Franco.

Vartan, que le da vida al interés amoroso de Barrymore en la película, recordó un incómodo momento que tuvo lugar durante el rodaje de la rom-com.

¿Qué sucedió durante el rodaje de Jamás besada?

Drew Barrymore y Michael Vartan en la escena final de Jamás besada. Foto: Disney+.

Josie Geller (Barrymore) es una joven y torpe de 25 años que nunca dio su primer beso. Va de incógnito a un instituto para un reportaje sobre lo poco que los padres saben de la vida de sus hijos. En el proceso, se enamora de su profesor, Sam Coulson (Vartan), que también siente algo por ella pero no puede actuar en consecuencia. Josie consigue su primer beso cuando los dos se juntan durante un gran momento romántico en un partido de béisbol, después de que su verdadera identidad y edad hayan sido reveladas.

El actor reveló durante una entrevista en The Drew Barrymore Show, conducido por su antigua compañera de reparto, un momento extremadamente vergonzoso que ocurrió durante el rodaje de la película. El actor confesó que durante el beso culminante experimentó "sensaciones", que inmediatamente se convirtieron en un problema. Le entró el pánico, gritó "¡corten!" y fingió que se había hecho daño en la espalda mientras intentaba tranquilizarse. 

"Así que subí al montículo [del lanzador], nos abrazamos y empezamos a besarnos, y tú me besaste de verdad. Me besaste de verdad. No estaba preparado para ello en absoluto. Y soy un hombre, era un hombre muy joven entonces. Y ya sabes, tenía sentimientos, sentimientos - los sentimientos eran sólo, sólo sucedieron, y muy rápidamente me di cuenta de que estaba en un muy mal lugar porque yo llevaba muy, muy suelto, una especie de pantalones.

Y pensé: "Esto va a ser un desastre cuando corten, tengo que poner fin a esto preventivamente," Así que lo que hice fue, en estado de pánico, simplemente grité: "¡Corten!" y me agaché y dije: "Oh, chicos, lo siento. Mi espalda. Me lastimé la espalda jugando a la pelota”, explicó el actor y agregó “Me fui a mi rincón y pensaba cosas horribles como, ya sabes, cachorros muertos, cachorros muertos. Al final pude serenarme y, por suerte, las escenas siguientes se desarrollaron sin problemas".

 

Tras revelar el vergonzoso momento, Vartan admitió a Barrymore que era "muy buena besando". La actriz reconoció que quizá puso más pasión en el beso de la estrictamente necesaria. Bromeó diciendo que "como [él era] soltero", "sentía que no iba a ofender a nadie".

Vartan manejó la situación con la mayor delicadeza posible. Quiso evitar la vergüenza, pero también intentó proteger a Barrymore y al equipo durante lo que podría haber resultado un momento muy incómodo. La química entre los actores es indiscutible, y por eso Jamás besada continúa siendo un clásico.