¿La NASA estuvo involucrada en Fly me to the moon, la nueva comedia romántica de Scarlett Johansson?
El cine tiene el poder de transportarnos a distintas épocas y lugares, permitiéndonos vivir experiencias y eventos que han moldeado la historia de la humanidad. Sin embargo, surge una pregunta inevitable: ¿hasta qué punto las películas reflejan con precisión la realidad histórica? Para algunos directores, la precisión histórica es una prioridad meticulosa, un compromiso con la autenticidad que impulsa cada detalle desde el vestuario hasta los diálogos. En contraste, otros adoptan una licencia creativa más amplia, priorizando la narrativa sobre los hechos exactos.
Greg Berlanti es parte del primer grupo y en su nueva película, Fly me to the moon (La otra cara de la luna), buscó que la historia de amor que se desarrolla esté ubicada correctamente en el tiempo y espacio donde fue planteada.
Mirá el tráiler de la película:
En Fly Me to the Moon, Scarlett Johansson interpreta a Kelly Jones, una experta en marketing contratada por la NASA para mejorar su imagen pública durante la carrera espacial, donde la Unión Soviética parece llevar la delantera. Su mayor desafío será Cole Davis (Channing Tatum), el obstinado director de lanzamiento.
Con la misión del Apolo 11 para llevar al hombre a la Luna en peligro, la Casa Blanca decide planear un alunizaje falso para recuperar el favor del público. Este giro desencadena una cuenta regresiva donde Jones y Davis, inicialmente adversarios, se verán obligados a colaborar estrechamente, llevándolos de la hostilidad mutua a una conexión más profunda.
Como acabamos de leer, esta comedia romántica dramática cuenta con dos datos claves: el primero, que está ubicada en la Guerra Fría; y el segundo, que la NASA juega un rol esencial en ella. Claro que esta no es la primera ni la última vez que el organismo es parte de una película y esta vez estuvo altamente involucrada en en ella.
Según el director, recibió ayuda directamente de la NASA, trabajando codo a codo con un equipo de consultores de la NASA que le dieron acceso a un montón de imágenes, fotografías y videos nunca antes vistos. Su objetivo principal fue capturar la autenticidad en la mayoría de las escenas de Fly Me to the Moon, especialmente en el icónico lanzamiento. Para lograrlo, optó por incorporar grabaciones y comerciales auténticos de la época, creando así una experiencia visual lo más cercana posible a la realidad histórica.
Berlanti reveló que el documental Apollo 11: First Steps Edition fue una fuente crucial de inspiración para la película, dado su extenso archivo multimedia sobre la NASA y el histórico lanzamiento lunar. Esta colaboración estrecha con la NASA permitió que muchas escenas de la película, tanto las filmadas en locaciones reales como las recreadas en set, se integren de manera tan fluida que resulta difícil distinguirlas.
Según Berlanti, el desafío radicaba en equilibrar los eventos históricos reales con las secuencias ficticias. Para esta tarea, entonces, el grupo de expertos de la NASA trabajó en el primer punto y un grupo de profesionales que habían trabajado en películas como Apollo 13 y First Man se enfocó en lo segundo.
Una comedia romántica incorporada con política, drama, políticos corruptos e incluso una teoría conspirativa que involucra a Stanley Kubrick crean una mezcla perfecta llamada Fly me to the moon. La película llegó a los cines este 12 de julio.


