Emma Stone sufrió una gran crisis al grabar una de las escenas más conocidas de Crazy, Stupid, Love
Emma Stone y Ryan Gosling son dos actores que por separado son un signo de calidad asegurado en sus películas. Cuando estas potencias se juntan crean cintas mágicas que han logrado trascender hasta el día de hoy. En 2016, los intérpretes se juntaron para protagonizar el musical La La Land donde la coreografía y la música eran el centro de todo, sin embargo, cinco años antes, otra colaboración los había entrenado para ese momento aunque en ese momento las cosas no salieron tan bien.
Crazy, Stupid, Love es una comedia romántica estrenada en 2011 que combina humor, romance y una narrativa entrelazada sobre el amor y las relaciones. Dirigida por Glenn Ficarra y John Requa, la película cuenta con un elenco estelar que incluye a Ryan Gosling, Emma Stone, Steve Carell y Julianne Moore. La trama sigue a Cal Weaver (interpretado por Steve Carell), quien, tras descubrir que su esposa le es infiel, se encuentra en el mundo de las citas y el amor, guiado por el carismático Jacob Palmer (Ryan Gosling).
Mirá el trailer de la película:
En una de las escenas más memorables del filme, Jacob y Hannah (Emma Stone) rinden homenaje a un clásico del cine de los 80, Dirty Dancing. Durante una fiesta en la casa de Jacob, la pareja realiza una recreación cómica del icónico salto final de la película protagonizada por Patrick Swayze y Jennifer Grey. Este momento se convierte en uno de los puntos culminantes de la película, destacando la química entre los protagonistas y su habilidad para mezclar el romance con el humor.
Sin embargo, aunque la escena es un lujo en la cinta, en el rodaje las cosas no fueron de color rosa. " Tuve una crisis, una real de verdad. Hasta el punto de que me tuve que tumbar un rato para recuperarme", confesó Emma Stone.
Lo que ocurrió es que la actriz descubrió allí, en las grabaciones, que no podía realizar la escena porque tenía una fobia de la que no era consciente y esta no le permitía ser elevada en el aire sin sufrir una crisis.
"Sabía que íbamos a hacer el salto de Dirty Dancing. Sin embargo no sabía que tenía una fobia interiorizada a ser levantada sobre la cabeza de alguien a una altura de unos dos metros aproximadamente. ... Fue mucho. Y luego fue un colapso", narró la actriz cuando fue consultada en el programa de Graham Norton de la BBC.
Según explicó Emma, esta fobia venía de su niñez cuando a una edad muy corta sufrió un accidente en una clase de gimnasia. “Cuando tenía como 7 años estaba en clase de gimnasia y estaba en una de esas barras paralelas que están muy elevadas del suelo. Yo estaba parada sobre estas barradas y la profesora me estaba sosteniendo por los tobillos. De alguna forma ella me soltó, puse mis brazos así [juntos frente a su pecho] y caí al suelo. Me rompí ambos brazos”, narró.
Emma Stone nunca más volvió a estar en un lugar tan alto hasta que grabó la escena de la película, esto despertó ese miedo de la infancia que había internalizado y al momento de realizar la escena todo terminó en caos.
Ryan Gosling, entre risas, describió el momento diciendo que era “como si una comadreja se cayera de un árbol y quisiera arañarte los ojos, sería algo similar", bromeó el actor.
Después de un momento de alta tensión en el set, Emma Stone se retiró a su camerino para tranquilizarse, incluso se tomó un tiempo para ver la película Labyrinth de 1986. Sin embargo, para asegurar que la escena se desarrollara con éxito y evitar que Emma pasara por una nueva crisis, el director tomó una decisión diferente. En la escena de Dirty Dancing en Crazy, Stupid, Love, cuando el personaje de Hannah es levantado en el aire, el personaje que vemos no es Emma Stone, sino una doble que tuvo que reemplazarla para completar la toma.
Crazy, Stupid, Love se encuentra disponible en Max, Movistar+ y Prime Video.


