Lisa Kudrow reveló que había una cosa al grabar Friends siempre la irritaba
Desde su debut en 1994, Friends se ha mantenido como una de las series más queridas y emblemáticas de la televisión. Entre sus seis protagonistas, Lisa Kudrow se destacó por su interpretación única de Phoebe Buffay, un personaje que se ganó el corazón de los espectadores con su peculiar sentido del humor y su personalidad excéntrica.
Para la actriz, grabar Friends fue un evento único que le cambió la vida y desde su inicio ha compartido experiencias, anécdotas y curiosidades del rodaje de la serie. Recientemente, Kudrow participó en el podcast Conan O´Brien Needs a Friend donde contó un nuevo aspecto de la experiencia, esta vez uno no tan positivo.
A pesar de su habilidad para hacer reír a millones de personas alrededor del mundo, Lisa Kudrow enfrentó un desafío inesperado en el set de Friends: la risa en vivo del público. Mientras que muchos actores se alimentan de la energía de una audiencia en directo, Kudrow encontró esta dinámica disruptiva y, en ocasiones, irritante.
Durante la charla la actriz que interpretó a Phoebe reveló que en el show había una audiencia en vivo pero que esta no era especialmente de su agrado. Lo que ocurría es que le molestaba la exagerada reacción del público ante algunos chistes o cosas que ocurrían, que se reían por demasiado tiempo o interrumpían las escenas.
“Me molestó mucho. Era como: ‘Están arruinando el ritmo del resto del programa’”, explicó. La risa desmedida no solo hacía las escenas más largas sino que también cortaban el ritmo constante que venían teniendo los actores para interpretar el show.
Lisa explicó que tenía la sensación de que las risas eran poco honestas respecto al trabajo que hacían y mientras grababan no pudo ocultar su irritación pues llegó a manifestar sus emociones mirándolos realmente enojada. Incluso confesó que durante los ensayos se le decía al público evitar reírse en exceso.
“Un programa de televisión no es para el público del estudio”, continuó. “Está hecho para los televidentes que están en casa. A ellos es a quienes servimos. Si fuera una obra de teatro, sí, ríete todo lo que quieras. Ya pensaré en cosas para mantener a mi personaje ocupado mientras espero poder continuar”.
Kudrow destacó que filmar un solo episodio de media hora de Friends podía llevar de seis a ocho horas, lo que resultaba en numerosas tomas. Con el tiempo, el público en vivo, logicamente, se cansaba y dejaba de reírse. Para ella la solución ideal habría sido tomar la pista de risas de la primera toma y aplicarla a cualquier otra toma que hicieran. “No me importa si no se ríen tanto. Podemos seguir adelante”.


