La dolorosa historia real que inspiró A dos metros de ti
A dos metros de ti es una conmovedora película romántica dirigida por Justin Baldoni estrenada en 2019 que capturó los corazones de la audiencia con su emotiva narrativa y el retrato sincero de la vida con una complicada enfermedad: la fibrosis quística.
La historia sigue a Stella Grant (interpretada por Haley Lu Richardson) y Will Newman (interpretado por Cole Sprouse), dos jóvenes que luchan con esta enfermedad terminal mientras desarrollan un profundo vínculo amoroso. El título de la película hace referencia a la complicada realidad que viven los protagonistas si lo que quieren es sobrevivir: la necesidad de mantener una distancia de dos metros para evitar infecciones y complicaciones, un límite que deben respetar a pesar de su creciente atracción mutua.
La realidad, dura como retrata la película, es que esta está basada en una historia de la vida real. La de Dalton y Katie Prager, una pareja que vivió con esta enfermedad.
Mirá el trailer de A dos metros de tí:
“Me dio varios de los mejores años de mi vida. Prefiero tener cinco años de amor y estar completamente enamorada que 20 años sola”, así reflexionó Katie Prager sobre el impacto que Dalton tuvo en su vida. Su historia comenzó en 2009 cuando, a través de Facebook, Katie y Dalton, ambos de 18 años, se conocieron. Katie, al ver una imagen de Dalton en el hospital, se ofreció a ayudarlo si lo necesitaba. Esta sencilla oferta de apoyo pronto se transformó en una profunda conexión amorosa.
A pesar de las advertencias médicas que indicaban que el encuentro entre ellos podría ser peligroso debido a la infección de Dalton, el amor encontró su camino. Él, acompañado por su madre, recorrió seis horas para verla, y su primer encuentro fue tan intenso que al momento de verse se abrazaron y besaron sin intercambiar palabras.
"Mi corazón estaba acelerado, pero fui hacia él, le abracé y le besé en la boca sin decir ni siquiera hola. No suelo ser ese tipo de chica, pero me sentí muy bien", dijo Katie.
Pararon días juntos y tal como las advertencias prevenían, Katie también se contagió de la misma infección que tenía su pareja. Su amor floreció a pesar de los desafíos, y en poco tiempo, se casaron, disfrutando de una vida que incluía la compra de una casa y momentos de alegría en actividades cotidianas.
Cinco años de felicidad fueron los que adornaron la vida de los jóvenes pero en 2014 todo se vino cuesta abajo. La salud de ambos empeoró considerablemente, ingresando juntos al hospital buscando un trasplante. Ambos tuvieron que someterse esta operación casi simultáneamente.
Mientras Dalton superó inicialmente la operación, desarrolló linfoma y sufrió complicaciones adicionales. Katie, por su parte, enfrentó constantes hospitalizaciones y problemas de salud persistentes.
Durante este tiempo, aunque separados por la distancia—él en Missouri y ella en Kentucky—, su amor seguía intacto. Dalton intentó trasladarse a Kentucky para estar cerca de Katie, pero no pudo completar el viaje debido a su deteriorado estado de salud. Falleció en St. Louis el 17 de septiembre de 2016. "Lo intentó muchas veces y de manera muy intensa. Desafortunadamente, su cuerpo no estuvo de acuerdo con lo que él quería hacer", contó su madre de Dalton.
Casi como si su conexión funcionara en conjunto, ella falleció cinco días después, siguiendo el camino de su esposo.
Esta dolorosa pero llena de corazón historia de amor se encuentra disponible en Netflix.


