Cinco películas animadas que no son de Disney, Pixar o Dreamworks pero pasaron a la historia

Cinco películas animadas que no son de Disney, Pixar o Dreamworks pero pasaron a la historia

Fuera del ámbito de Disney, Pixar y DreamWorks, existen películas de animación que conquistaron corazones con historias únicas y personajes inolvidables.

Martina Ruffo Vicino

Disney, Pixar y DreamWorks se han consolidado como los titanes indiscutibles del universo de la animación, ofreciendo algunos de los filmes más emblemáticos y queridos por generaciones. Sin embargo, más allá de estos gigantes, existe un tesoro de películas animadas que han capturado nuestros corazones con historias originales, estilos artísticos únicos y personajes inolvidables. Estas joyas, aunque a veces menos reconocidas, han dejado una huella imborrable en la cultura popular y en nuestra memoria colectiva.

En esta nota, exploraremos algunas de esas películas animadas de finales de los 90 y principios de los 2000 que, a pesar de no llevar el sello de las grandes casas de animación, lograron hacerse un lugar especial en nuestros recuerdos.

Anastasia (1997)

Anastasia contaba con la voz de Meg Ryan como la princesa. Foto: 20th Century Fox

Considerada la gran princesa “no-Disney”, la historia está inspirada libremente en un hecho de la vida real: la leyenda de la Gran Duquesa Anastasia Nikolaevna de Rusia, quien supuestamente sobrevivió a la ejecución de su familia durante la Revolución Rusa. Anastasia se ganó el amor de muchos por por su impresionante animación y banda sonora memorable, que incluye canciones como Journey to the Past y Once Upon a December, ambas nominadas al Premio de la Academia.

Aunque inicialmente fue confundida con una película de Disney debido a su estilo y calidad, Anastasia logró destacarse por sí misma, convirtiéndose en un clásico querido por muchos.

El gigante de hierro (1999)

La película se basa en la novela El hombre de hierro del escritor británico Ted Hughes

El gigante de hierro representa una etapa crucial en la carrera de Brad Bird antes de unirse a Pixar. Es que lo que muchos no saben es que esta cinta fue dirigida por el responsable detrás de Los increíbles y Ratatouille. Con un toque alto de nostalgia y mucho amor, en el año 99 despedimos el siglo XX con esta historia de un niño llamado Hogarth Hughes que descubre y forma una amistad con un gigantesco robot de origen desconocido que se ha estrellado cerca de su pequeño pueblo en Maine acarreando un potente mensaje pacifista y humanista.

A pesar de recibir elogios de la crítica, El gigante de hierro no fue un éxito comercial en su lanzamiento inicial, en parte debido a la falta de una campaña publicitaria robusta. Sin embargo, con el tiempo, la película ha ganado un estatus de culto.

ParaNorman (2012)

Obtuvo la nominación a Mejor Película Animada tanto en los premios BAFTA como en los premios Óscar. Foto: Laika

Si hay algo que en lo que las películas fuera de las grandes compañías han brillado es en la animación stop-motion. En 2012, Chris Butler y Sam Fell, bajo Laika Entertainment, estrenaron Paranorman. La cinta sigue a Norman Babcock, un niño que tiene la habilidad de ver y hablar con los muertos y que  se convierte en el único que puede salvar a la comunidad de una antigua maldición de brujería que ha despertado a los fallecidos. Aunque no tuvo una gran popularidad en su estreno, con el tiempo su historia de humor y emoción, se convirtió en una de las joyas subestimadas en el género de la animación y una cinta que desafió las expectativas del género de la película de terror.

Coraline y la puerta secreta (2009)

Coraline buscó crear personajes que no se asemejen demasiado a lo humano. Foto: Leika

Si eras un niño o preadolescente del año 2009 seguro recuerdas a Caroline, sus padres con ojos de botones y el miedo que causó en muchos con su llegada. Producida por la misma empresa que ParaNorman, su historia oscura pero cautivadora pasó a la historia como una cinta de animación única. Caroline está basada en la novela homónima de Neil Gaiman, quien estuvo muy involucrado en su realización, y narra la historia de una niña que luego de mudarse descubre una puerta secreta que la lleva a una versión alternativa de su vida que parece perfecta pero es más siniestra de lo que parece. La película recibió elogios de la crítica por su originalidad y su capacidad para cautivar tanto a niños como a adultos y es considerada una de las grandes películas de culto del siglo XXI.

Monster House (2006)

Esta fue la segunda película de la historia en usar la técnica captura de movimiento luego del Expreso Polar. Foto: ImageMovers

Otra cinta que aterró a una generación por su tétrica animación y la cercanía de su historia. Monster House fue producida por Robert Zemeckis y Steven Spielberg a través de su estudio de animación, ImageMovers. La película se volvió notable por su estilo visual único, que combina animación CGI con captura de movimiento para crear personajes y escenarios realistas y detallados. La trama que gira en torno a tres jóvenes amigos que descubren que la casa de su vecino es en realidad un ser vivo y malévolo que devora todo lo que se acerca a ella resultó inolvidable para toda una generación.

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