El drama que narra el romance entre un adolescente y una joven viuda y que lanzó la carrera de Jennifer O'Neill
Hay películas que marcaron una década pero también sirvieron de trampolín para lanzar la carrera de diversos artistas. Tal fue el caso de El verano del '42(Summer of '42), el drama romántico dirigido por Robert Mulligan estrenado en 1971.
Ambientada en los días finales de la Segunda Guerra Mundial, relata una historia "coming of age", el típico paso de la adolescencia a la adultez de tres amigos que experimentan su despertar sexual durante unas vacaciones de verano en la década del 40. La historia de amor y crecimiento resonó profundamente entre la audiencia de la época. Y además de su éxito a nivel crítico y en taquilla, el filme jugó un papel crucial en la carrera de la joven actriz y modelo Jennifer O'Neill.
En la película, O'Neill interpreta a Dorothy, una bella joven mujer que en el transcurso de la historia queda viuda y comienza una relación emocionalmente compleja con un adolescente llamado Hermie, quien se encuentra de vacaciones en una isla de Nueva Inglaterra junto a su familia.
La intérprete logró una actuación que combina gran vulnerabilidad y fortaleza, y que captura la esencia de su personaje con una autenticidad conmovedora. Su performance la cinta no solo la destacó en el elenco, sino que la posicionó como una de las nuevas estrellas en ascenso de Hollywood.
La narrativa de El verano del 42 se centra en la transición de la adolescencia a la adultez en un contexto histórico delicado. Aquí somos testigos de la tierna y compleja historia que se empieza a construir entre Hermie y Dorothy, con un química muy lograda entre Gary Grimes, quien en ese momento tenía 15 años, mientras que O'Neill tenía 21 años.
La actuación de O'Neill fue elogiada por su sutileza y profundidad, y el impacto en su carrera fue inmediato y significativo. La joven encontró no solo fama, sino también un vehículo para demostrar su verdadero potencial artístico, marcando el inicio de una carrera prolífica en la industria del entretenimiento.
A partir de allí, la actriz nacida en Brasil comenzó a cosechar nuevos éxitos. Durante la década de los 70 se convirtió en un ícono del cine italiano, incluyendo Gente de respeto (The Flower in His Mouth) de Luigi Zampa, El inocente de Luchino Visconti, y Siete notas en negro de Lucio Fulci.
En la década de los 80, su carrera cinematográfica comenzaría a apagarse para dar paso a su trayectoria en la pantalla chica. Tras protagonizar Scanners de David Cronenberg, y el drama I Love N.Y., llegarían las series Bare Essence, Cover Up (Espías a la moda) y la película para televisión Perry Mason: The Case of the Shooting Star (1986).
El verano del 42 no solo se destaca como un clásico del cine, sino que también catapultó a Jennifer O'Neill al estrellato. Su interpretación memorable y el impacto de la película en su carrera profesional son prueba del talento y la dedicación que la actriz ha demostrado a lo largo de todos estos años.


