La triste historia detrás de la última canción de Nace una estrella

La triste historia detrás de la última canción de Nace una estrella

La tragedia no fue se hizo lugar únicamente en la película, Lady Gaga vivió un duro momento al momento de grabar la triste canción.

Martina Ruffo Vicino

Nace una estrella no fue simplemente un reboot; fue una epopeya moderna que capturó la esencia de la lucha y el resurgimiento en la industria musical. Dirigida por Bradley Cooper, quien la protagoniza junto con Lady Gaga, esta versión contemporánea resonó profundamente en el corazón de la audiencia y la crítica. La película no solo recaudó más de 436 millones de dólares en taquilla mundial, sino que también recibió múltiples nominaciones a los premios Oscar, ganando el premio a la Mejor Canción Original por "Shallow". Las canciones, auténticos himnos de amor y pérdida, elevaron la película a un estatus icónico, destacando el poder de la música para narrar las emociones más profundas.

Nace una estrella narra la historia de Jackson Maine, un famoso músico country-rock cuya carrera comienza a decaer debido a sus problemas con el alcohol y las drogas. Un día, el artista descubre a Ally, una talentosa cantante y compositora que lucha por abrirse camino en la industria musical. Impresionado por su voz y talento, Jackson la toma bajo su ala y la ayuda a lanzar su carrera. A medida que Ally alcanza el estrellato, su relación con Jackson se complica. Mientras ella sube a la cima del éxito, él lucha contra sus propios demonios y su creciente sensación de insignificancia.

Escucha la canción de la película:

La cinta tocó de manera muy cercana a los intérpretes y su vida personal influenció de alguna manera u otra a las actuaciones de las diversas escenas de la película. Una de ellas fue especialmente significativa para Lady Gaga pues el momento de su filmación estuvo teñido por un triste hecho que llegó a la vida de la cantante.

El final de la película es absolutamente emotivo. Ally canta una última canción, de nombre I'll Never Love Again, que es la última que Jackson compuso antes de irse. Dicha escena, triste y melancólica, representó un retro para Gaga pues poco antes de comenzar a filmar la canción, la cantante y actriz recibió la devastadora noticia del fallecimiento de su mejor amiga, Sonja Durham, debido a un cáncer.

Sonja Durham falleció cuando Gaga grababa la escena.

“Mi gran, gran, gran amiga Sonja murió de cáncer ese día. Teníamos que rodar en 30 minutos y abandoné el set porque su marido me llamó y me subí al coche. Se murió 15 minutos antes de que llegase. Me tumbé junto a ella, con su marido, con su perro, con su hijo... Cuando volví, Bradley fue muy amable conmigo y lo superamos. Interpreté la canción. Me dijo: 'No tienes que hacerlo de nuevo. Está bien'. Todo lo que quise hacer era cantar. Nunca olvidaré ese día. Fue una escena muy especial y siempre recordaré ese momento”, relató la cantante en Entertainment Weekly.

“Sonja me dio un trágico regalo ese día, así que lo acepté y fui al set para cantar la canción para Jackson y para ella”, dijo Lady Gaga.

I'll Never Love Again fue escrita por Gaga junto a Natalie Hemby, Hillary Lindsey y Aaron Raitiere, y producida por ella junto a Benjamin Rice. Su letra enfatiza en el dolor causado por la pérdida de un gran amor, el cual es tan fuerte que la persona se niega a asimilar que volverá a amar a otra persona.

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