El drama romántico basado en un clásico literario que no te puedes perder en Prime Video

Esta adaptación de finales de los 90 es una de las grandes joyas del género romántico y de época que todo fanático debería ver.
La película se estrenó en 1997
La película se estrenó en 1997 Foto: First Look International

El género romántico es uno ampliamente explorado en la pantalla grande. Y aunque en el reciente tiempo haya experimentado un resurgir, gracias a series y nuevas propuestas del streaming, hay una vasta variedad de viejos títulos que valen la pena ver.

La Sra. Dalloway (Mrs. Dalloway) es considerada una de las obras maestras de Virginia Woolf. Desde su publicación en 1929, la obra gozó de gran éxito y no fue hasta finales de los 90 que se decidió llevar la historia a la pantalla, y que puedes ver en la plataforma Prime Video

Dirigida por Marleen Gorris y estrenada en 1997, la película nos sumerge en un día en la vida de Clarissa Dalloway, una mujer de la alta sociedad londinense en 1923, mientras se prepara para una gran fiesta. A lo largo de esta jornada, Clarissa reflexiona sobre su pasado, sus amores y las decisiones que han marcado su vida, explorando los pensamientos y sentimientos de Clarissa, así como los de otros personajes que cruzan su camino.

Tráiler oficial de la película:

 

El filme cuenta con las actuaciones de Vanessa Redgrave en el papel principal, acompañada por Rupert Graves, Natascha McElhone, Alan Cox, Lena Headey, Michael Kitchen, entre otros.

Trasladar una historia de la página a la pantalla nunca ha sido tarea fácil, en especial si la trama original se ha consagrado como una de las grandes obras de la literatura moderna. Pero la directora neerlandesa, conocida por títulos como Antonia o La defensa Luzhin, no solo puso su enfoque feminista en la cinta, sino que aportó una aportó una visión moderna para la protagonista.

En el rol de la Sra. Dalloway encontramos a la mencionada Redgrave, perfectamente elegida para dar vida a una mujer madura de la alta sociedad. Aquí nos encontramos con la anfitriona perfecta que, ante una crisis personal, se sumerge en una profunda reflexión sobre su vida y las decisiones que ha tomado. Con su voz rica y resonante, Redgrave transmite de manera brillante las emociones cambiantes de Mrs. Dalloway: desde la exaltación hasta la introspección, desde la profunda confusión y la irritación hasta la reconciliación enfática.

Los momentos introspectivos de la película revelan a una joven y vibrante Clarissa Dalloway, interpretada por Natascha McElhone, quien muestra una relación romántica con Peter y una conexión íntima con la dinámica y audaz Sally.

La historia transcurre en dos líneas temporales que atraviesan el presente y el pasado de la protagonista. Foto: First Look International

La historia de la Sra. Dalloway, tanto en el pasado como en el presente, se entrelaza con la de Septimus (Rupert Graves), un veterano de la Gran Guerra que sufre de estrés postraumático. Casado con una devota esposa italiana, Septimus es incapaz de superar sus demonios internos, lo que lo lleva a quitarse la vida cuando su insensible doctor sugiere internarlo en un manicomio. La directora retrata con perspicacia la falta de comprensión científica sobre la locura en esa época, utilizando una imagen recurrente de Septimus observando la muerte de un compañero en combate.

Sin lugar a dudas, además de las grandes actuaciones, la película destaca por la representación de los valores, normas, prejuicios e hipocresías de la sociedad británica de los años 20. A través de pequeñas viñetas, la película observa de manera crítica el sistema de clases, el esnobismo de los ricos, la discriminación contra extranjeros y minorías, y el fanatismo religioso.

Este drama romántico y melancólico bien ejecutado y cautivador, ofrece una perspectiva psicológica y existencial sobre los inevitables efectos y costos de las elecciones de vida. Es un filme que seguramente atraerá a los fanáticos de las adaptaciones literarias y los dramas de época, con el atractivo adicional de contar con una historia de la propia Woolf.