Ya está en streaming Departamento 7A, la precuela de El bebé de Rosemary, pero ¿vale la pena?

Paramount+ estrenó la nueva película protagonizada por Julia Garner, Dianne Wiest y Kevin McNally.
Julia Garner protagoniza la película de 104 minutos de duración
Julia Garner protagoniza la película de 104 minutos de duración Foto: Paramount+

En estos tiempos que corren el cine actual atraviesa una especie de crisis. La industria siente esa necesidad imperiosa de expandir, agregar e indagar en aquellos lugares en los cuales no es necesario hacerlo. Pese a esto, la tendencia de las remakes, reboots, secuelas, precuelas, spin-offs, no se detiene. 

En el día de la fecha se ha sumado al catálogo de Paramount+, la película Departamento 7A(Apartment 7A), la precuela de El bebé de Rosemary, el largometraje estrenado en 1968, dirigido por Roman Polanski,.

La película basada en la novela homónima de Ira Levy no solo fue un éxito crítico y de taquilla, consagrándose como una de las películas definitorias del género de terror de todos los tiempos. Además de su éxito, el filme ayudó a consagrar la carrera de Mia Farrow, quien interpretaba a Rosemary, una mujer que queda embarazada y pronto comienza a experimentar todo tipo de pesadillas y alucinaciones, y se convence de que sus vecinos, un matrimonio de ancianos, están involucrados en una secta satánica que tiene planes siniestros para su bebé.

Tráiler de Departamento 7A:

 

¿Qué tan buena es Apartamento 7A?

Departamento 7A sigue la historia de Terry Gionoffrio, interpretada por Julia Garner, una joven que se ha mudado a la ciudad de Nueva York para perseguir su sueño de convertirse en bailarina. A pesar de que lo intenta, Terry sufre una horrible lesión que complica sus planes profesionales.

Julia Garner brinda una memorable actuación como Terry. Foto: Paramount+

Un día Terry conoce a una pareja mayor que decide ayudarla, y su vida comienza a mejorar de forma casi instantánea. No solo consigue ingresar al cuerpo de baile de una importante compañía, sino que su lesión mejora cada vez más, permitiéndole bailar cada vez mejor. Y, por si fuera poco, la pareja de ancianos le ofrece vivir en un apartamento vacío ubicado en pleno Manhattan y con una vista envidiable. Pero claro, todo viene con un costo.

Tal como lo intuían, la pareja mayor del edificio resultan ser los mismísimos Minnie y Roman Castevet que aparecen en El bebé de Rosemary, solo que ahora son interpretados por Dianne Wiest y Kevin McNally, respectivamente. Y, al igual que la propia Rosemary, Terry no tarda en descubrir que esta amable y generosa pareja de ancianos forman parte de un culto de adoradores del Diablo y harán lo imposible para mantener a Terry cerca y vigilada.

Departamento 7A  tiene varios puntos a su favor. La primera y principal es la presencia de Julia Garner, cuyos roles en Ozark e Inventando a Anna, la han hecho sobresalir en los últimos años. La actriz se mueve con soltura en el rol, pero sin caer en la paranoia y en la locura de forma tan profunda como lo hizo Farrow en la cinta original. Garner tiene un magnetismo y una expresividad a flor de piel que le permite prescindir por completo del diálogo y basta con enfocar su rostro para saber lo que su personaje piensa o siente. Incluso se las ingenia para sacar a relucir sus otras habilidades de baile y canto, dejando en claro por qué Madonna la quiere para protagonizar su biopic. 

Por su parte, la ganadora del Oscar Dianne Wiest se enfrenta a la difícil tarea de recrear el rol que le dio su propia estatuilla a Ruth Gordon como la original Minnie Castevet. Sin embargo, Wiest se adueña del personaje y lo hace propio, al igual que McNally, que nos brinda un Roman mucho más jovial y menos terrorífico que el original. En cuanto a Jim Sturgess, su personaje está muy poco desarrollado y su presencia en pantalla es prácticamente inservible. 

Julia Garner y Dianne Wiest se lucen en Apartment 7A. Foto: Paramount+

Aunque el apartado actoral es prácticamente perfecto, a Departamento 7A no le alcanza para escapar de la sombra de El bebé de Rosemary. La atmósfera que construye la película dirigida por Natalie Erika James no tiene nada de aterradora, ni sugestiva, aunque intenta serlo a través de su puesta en escena. Tampoco se beneficia de hacer uso de los clichés del género. Y es que a la hora de retratar a una mujer siendo abusada por el mismísimo demonio, los rituales, los demonios y las tomas lucen exactamente iguales.

Departamento 7A no es una mala película. De hecho hasta sería una opción más que recomendable a la cual darle play en Paramount+. Simplemente que no le suma nada ni le aporta nada nuevo a la historia de El bebé de Rosemary, y mucho menos a la creación de Polanski. En otras palabras, estamos ante una precuela inofensiva que se deja ver pero que no resulta para nada memorable.