Así fue el intenso romance que protagonizaron Richard Gere y Kim Basinger dentro y fuera de pantalla
Cada década del cine contó con sus ídolos, y las décadas del 80 y 90 nos entregaron a dos estrellas que no sólo pasarían a ser muy queridas por el público, sino que lograrían alcanzar el estatus de “sex symbols”. Por supuesto, hablamos de Richard Gere y Kim Basinger, quienes reinaron la pantalla grande durante dicho período.
En el caso de ella, la fama le llegó en 1983 cuando interpretó a una chica Bond en Nunca digas nunca jamás; a la que luego le siguieron 9 semanas y media (1986) y Batman (1989), entre otras. En el caso de Gere, el filme que lo hizo famoso fue Gigolo americano (1980) y a la que luego se le sumó Reto al destino (1982). Y debido a que estos dos intérpretes eran dos de los más populares de la década, resultó imposible que los estudios no los juntaran en pantalla. Y fue así como en 1986 se estrenó Sin piedad (No Mercy).
Mira el tráiler de Sin piedad:
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Se trató de un thriller de acción en donde Gere interpretó a un policía que emprende una misión de venganza contra el gangster que asesinó a su compañero, sólo para verse enredado en un apasionado romance con la amante del hombre, interpretada por Basinger. Y curiosamente, el romance que transcurría en pantalla también logró transportarse a la vida real, pues los intérpretes se vieron involucrados en una apasionada aventura.
Sin embargo, en aquel entonces, Kim Basinger se encontraba casada con el maquillador Ron Snyder-Britton, con quien contrajo matrimonio en 1980. El amorío con Gere fue breve, pero el marido de la actriz descubrió la infidelidad tras encontrar una carta romántica que el actor le había escrito. Estos decidieron continuar en pareja pero el divorcio llegó a finales de 1989.
Y aunque muchos pensarían que la historia entre los intérpretes se cerró tras aquel capítulo de romances y traiciones, la década de los 90 aún les tenía planeado otro reencuentro en pantalla. El filme en cuestión fue Deseo y decepción (Final Analysis), un thriller romántico estrenado en 1992 y dirigido por Phil Joanou.
La historia giraba en torno a un psicólogo (Gere), que termina atrapado en un enredado caso de traiciones, romances, secretos y asesinatos cuando se involucra sentimentalmente con la hermana (Basinger) de su paciente (Uma Thurman).
En esta segunda ocasión que se juntaron, los actores mantuvieron una relación profesional (para ese entonces, Kim Basinger ya se encontraba involucrada con quien sería su segundo esposo, Alec Baldwin). Y aunque no hubo romance esta vez, el cariño que estos se tenían se mantuvo intacto, y así lo afirmó Richard Gere en una entrevista, donde confesó que si la actriz no hubiese aceptado formar parte de la cinta de 1992, él tampoco lo hubiese hecho.
De esta manera, los intérpretes conformaron una dupla icónica de la década que los vio brillar, y a pesar de que su breve amorío les causó una serie de disgustos personales, estos nunca dejaron de apoyarse profesionalmente. Resulta curioso saber que ninguna de las dos películas que protagonizaron fueron grandes éxitos de taquilla y tampoco lograron sorprender a la crítica, y desde Deseo y decepción, sus carreras actorales no volvieron a cruzarse.


