5 películas donde el alcohol es el centro y mucho más que solo un trago
Estas películas tomaron el alcohol como protagonista y contaron algo verdadero sobre cómo vivimos. ¡No te la pierdas!
El alcohol es protagonista en esta película.
Searchlight PicturesEl alcohol acompaña la vida de casi todo el mundo sin que nos demos cuenta del todo. Está en los brindis, en las cenas, en los momentos de celebración y también en los de tristeza. En el cine, que un personaje tome una copa es tan natural que casi no lo registramos y se vuelve casi parte del decorado, de la época, del ambiente. Pero hay películas que decidieron ir más lejos y lo convirtieron en el centro de todo.
Esas películas dicen cosas distintas sobre la misma sustancia. Algunas la celebran, otras la destruyen, algunas hacen las dos cosas al mismo tiempo. Lo que tienen en común es que ninguna lo trata como un accesorio: el alcohol es el argumento, el conflicto y muchas veces el personaje más importante de la historia.
Otra ronda (2020)
Cuatro profesores de secundaria deciden probar una teoría: mantener un nivel constante de alcohol en sangre durante el día mejora la creatividad y la confianza. Dirigida por Thomas Vinterberg, es una película que es al mismo tiempo una celebración y una advertencia, y que nunca toma partido de forma simplista. Mads Mikkelsen lleva la historia con una actuación que mezcla humor, melancolía y una fisicalidad que pocas películas de esta temática logran. El final es de los más discutidos del cine reciente. Disponible en MUBI.
Smashed (2012)
Una maestra de primaria y su marido comparten una vida construida alrededor del alcohol hasta que ella decide intentar la sobriedad y descubre que eso lo cambia todo, incluyendo su matrimonio. Es una película donde el proceso de recuperación se sienta real y complicado, sin los atajos que el género suele tomar. El personaje de Mary Elizabeth Winstead no busca simpatía sino verdad, y esa decisión hace que la película sea mucho más honesta que la mayoría sobre el mismo tema.
Leaving Las Vegas (1995)
Un guionista de Hollywood llega a Las Vegas con una decisión tomada: beber hasta morir. Allí conoce a una trabajadora sexual con quien construye una relación extraña y genuina. Mike Figgis filmó con una crudeza que no busca redención porque la historia no la tiene y Cage construyó una de las actuaciones más comprometidas de su carrera.
Días de vino y rosas (1962)
Un publicista introduce a su esposa en el mundo del alcohol y los dos caen juntos en una espiral de la que solo uno logra salir. Edwards filmó décadas antes de Tocando fondo con la misma honestidad sobre la enfermedad y el resultado es una de las películas más dolorosas sobre la dependencia que dio el cine clásico. Jack Lemmon y Lee Remick construyeron una dinámica que hace que cada escena de deterioro sea insoportable de ver.
Entre copas (2004)
Dos amigos viajan por la región vinícola de California en un viaje de despedida de soltero. Uno es un actor mediocre y optimista; el otro, un escritor fracasado y alcohólico que usa el vino como refugio. Esta es una comedia que es también un drama sobre el fracaso, la amistad y la dificultad de aceptar que la vida no salió como se planeaba. Paul Giamatti y Thomas Haden Church tienen una química que hace que todo funcione. En Disney+.






