5 películas olvidadas de Disney que merecen un live-action mucho más que varios de sus clásicos

Mientras Disney impulsa remakes live-action, surgen películas animadas menos conocidas con gran potencial para nuevas adaptaciones.

Estas 5 películas se verían genial en live-action. 

Estas 5 películas se verían genial en live-action. 

Walt Disney Pictures

Desde el éxito de Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton, Disney encontró en los live-action una de sus estrategias más rentables. En los últimos años llegaron nuevas versiones de La Cenicienta, La Bella y la Bestia, Aladdín, El Rey León, La Sirenita y Lilo & Stitch, siendo una de las últimas en llegar a los cines Moana.

Sin embargo, la fórmula también empezó a mostrar signos de desgaste. Algunas de estas producciones quedaron lejos del impacto esperado y despertaron una pregunta entre los fanáticos. Después de más de una década de remakes que vuelven a contar lo que el público ya conoce de memoria, podría ser una buena opción recuperar esas historias que nunca llegaron a convertirse en clásico masivos.

A continuación repasamos cinco películas de Disney que tienen todo el potencial que la tecnología actual podría ofrecer y que se beneficiarían un montón de tener una versión en acción real.

El planeta del tesoro (2002)

Cuando Disney estrenó El planeta del tesoro, el estudio apostó por una de las propuestas más ambiciosas de toda su historia animada. La película trasladó la novela La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson, a un universo donde los galeones navegan por el espacio y los piratas recorren galaxias en lugar de océanos.

La historia sigue a Jim, un adolescente rebelde que encuentra un mapa hacia el legendario Planeta del Tesoro y termina embarcado junto al carismático pirata John Silver. Lo que empieza como una aventura espacial se transforma en un relato sobre la confianza, la figura paterna y el paso a la adultez.

Dirigida por Ron Clements y John Musker, responsables de clásicos como La sirenita, Aladdín y Moana, la película fue escrita por ambos cineastas junto con Rob Edwards. En su versión original contó con las voces de Joseph Gordon-Levitt como Jim Hawkins, Brian Murray como John Silver, Emma Thompson, David Hyde Pierce, Martin Short y Laurie Metcalf.

A pesar de haber recibido buenas críticas por su animación y su diseño artístico, fue uno de los mayores fracasos comerciales de Disney. Costó alrededor de 140 millones de dólares y apenas superó los 109 millones en la taquilla mundial. Con el tiempo, sin embargo, se convirtió en una película de culto.

Precisamente por la evolución de los efectos visuales, hoy podría transformarse en una épica de ciencia ficción con un potencial comparable al de Guardianes de la Galaxia o Avatar. Su universo nunca dejó de sentirse adelantado a su tiempo.

Atlantis: El imperio perdido (2001)

Un año antes, Disney sorprendió con una película muy distinta al estilo tradicional del estudio. Atlantis: El imperio perdido dejó de lado los números musicales para apostar por la aventura clásica inspirada en Julio Verne y las historias de exploradores.

El protagonista es Milo Thatch, un lingüista obsesionado con demostrar la existencia de Atlantis. Cuando consigue sumarse a una expedición, descubre que la legendaria civilización realmente existe y deberá decidir entre protegerla o permitir que sea explotada.

La dirigieron Gary Trousdale y Kirk Wise, los mismos realizadores de La Bella y la Bestia. El elenco de voces estuvo encabezado por Michael J. Fox, acompañado por James Garner, Cree Summer, Leonard Nimoy, Don Novello y Claudia Christian.

La película recaudó cerca de 186 millones de dólares frente a un presupuesto estimado en 120 millones. Aunque no fue un fracaso, tampoco alcanzó el éxito esperado por el estudio. Hoy tendría todas las condiciones para convertirse en una gran franquicia de aventuras. Sus escenarios submarinos, criaturas, tecnología ancestral y escenas de acción lucirían especialmente bien con las herramientas digitales actuales.

El caldero mágico (1985)

Pocas películas tienen una historia tan accidentada como El caldero mágico. Inspirada en la saga literaria Las Crónicas de Prydain de Lloyd Alexander, fue el proyecto más costoso que Disney había realizado hasta ese momento y también uno de sus mayores tropiezos.

La trama sigue al joven Taran, un aprendiz de cuidador de cerdos que se embarca en una misión para impedir que el temible Rey del Mal consiga un caldero capaz de levantar un ejército de guerreros inmortales.

La dirigieron Ted Berman y Richard Rich, con la participación de Art Stevens en la producción, mientras que las voces estuvieron a cargo de Grant Bardsley, Susan Sheridan, Nigel Hawthorne, John Hurt, Freddie Jones y Arthur Malet.

La película apenas recuperó una parte de su inversión y fue considerada un fracaso que obligó al estudio a replantear buena parte de su división de animación durante la década de 1980. Paradójicamente, hoy su tono oscuro podría jugar a favor. El éxito que sigue teniendo el género de fantasía en el cine y la pantalla chica, demuestra que hay público para este tipo de historias más adultas y oscuras.

El jorobado de Notre Dame (1996)

Basada libremente en la novela de Victor Hugo, esta adaptación es considerada por muchos como una de las obras más maduras que produjo Disney durante el Renacimiento de la animación.

La historia gira en torno a Quasimodo, el campanero de Notre Dame, que vive aislado por orden del juez Frollo hasta que conoce a la gitana Esmeralda y comienza a cuestionar el mundo que siempre le describieron.

En el elenco de voces participaron Tom Hulce, Demi Moore, Tony Jay, Kevin Kline, Paul Kandel, Jason Alexander, Charles Kimbrough y Mary Wickes.

La película animada fue un éxito comercial, con más de 325 millones de dólares recaudados, aunque con el paso de los años quedó algo eclipsada por otros clásicos del estudio.

La historia de Nuestra Señora de París de Víctor Hugo cuenta con múltiples adaptaciones live-action, pero pocas se asemejan a la de Disney. Una versión de acción real permitiría explorar con mayor profundida el conflicto moral de sus protagonistas y recuperar una historia que aborda temas como la discriminación y el abuso de poder, cuestiones que siguen teniendo enorme vigencia. En 2019, Disney dio a conocer que había planes para una adaptación de acción real, sin embargo no se reportaron nuevos progresos.

Policías y ratones (1986)

Antes del llamado Renacimiento Disney, el estudio encontró un inesperado respiro con Policías y ratones (también conocida como Basil, el ratón detective). Inspirada en la serie de libros infantiles Basil of Baker Street, la película combina el universo de Sherlock Holmes con una aventura protagonizada por ratones en el Londres victoriano.

La historia comienza cuando una joven ratona pide ayuda al brillante detective Basil para encontrar a su padre desaparecido. La investigación termina enfrentándolo al brillante y despiadado profesor Ratigan.

Fue dirigida por Ron Clements, Burny Mattinson, Dave Michener y John Musker, mientras que el guion pasó por varias manos durante su desarrollo. Las voces originales estuvieron encabezadas por Barrie Ingham, Vincent Price, Val Bettin, Candy Candido, Alan Young y Susanne Pollatschek.

La película fue un éxito moderado que ayudó a devolver la confianza al departamento de animación después de varios años difíciles. Su mezcla de misterio, humor y aventuras podría traducirse perfectamente a un live-action apoyado en personajes digitales, con un estilo visual cercano al de Paddington, pero conservando la identidad detectivesca que convirtió a Basil en uno de los héroes más carismáticos del catálogo de Disney.