Así predijo el futuro V de Venganza según su director aunque cree que se quedó corto
A 20 años del estreno, el director de la película admitió que intentó satirizar el fascismo pero la realidad lo superó: "No fui lo suficientemente lejos".
La película es una adaptación al cine de la novela gráfica.
Warner Bros.James McTeigue reflexionó sobre cómo su película distópica de 2005 terminó siendo más profética de lo que él mismo esperaba, y por qué hoy parece más vigente que nunca.
En 2005, James McTeigue estrenó una película que ya es un clásico. V de venganza pintaba un futuro distópico donde un estado totalitario controlaba Gran Bretaña con mano de hierro. En aquel momento parecía una advertencia pero veinte años después, el propio director admite que se quedó corto.
McTeigue lo dijo sin rodeos en una entrevista retrospectiva con The Hollywood Reporter: "Seguimos cayendo en los mismos ciclos políticos y eso es lo que hace que la película sea atemporal en cierto modo. La gente puede mirar a su alrededor y ver que los paralelismos de la película siempre están presentes de diferentes formas". Una reflexión que, en el contexto político actual, resulta difícil de rebatir.
La película que no fue lo suficientemente lejos
Uno de los personajes más llamativos de V de Venganza es Lewis Prothero, la Voz de Londres, un locutor de radio pomposo y extravagante que funciona como la voz propagandística del régimen. McTeigue lo diseñó tomando como referencia a Rush Limbaugh, el influyente conductor de radio conservador estadounidense. En su momento pareció una caricatura exagerada pero mirando el ecosistema mediático actual, casi parece moderado.
"Tomé al líder de la administración Norsefire y lo llevé al extremo, pero obviamente no lo llevé lo suficientemente lejos. ¡Ahora es aún más exagerado!", declaró el director.
Los ciclos de la historia en una recordada película
La novela gráfica original fue escrita por Alan Moore en los años ochenta como respuesta al thatcherismo. McTeigue la adaptó a mediados de los 2000, durante la administración Bush-Cheney, actualizando las referencias para que resonaran con el contexto de la guerra de Irak y el estado de vigilancia post 11 de septiembre. El resultado fue una película que, según su director, no predice el futuro sino que reconoce patrones que se repiten una y otra vez a lo largo de la historia.
Dos décadas después, V de Venganza no solo sigue siendo relevante sino que parece ganar urgencia con cada año que pasa. James McTeigue no cree que eso sea una casualidad ni un mérito exclusivo suyo: es simplemente lo que pasa cuando una historia está bien anclada en los mecanismos más oscuros del poder. La historia se repite, y la película ahí sigue, tomando nota.




