Daisy Edgar-Jones protagoniza la nueva adaptación de Sentido y sensibilidad y ya hay primeras imágenes
La novela debut de Jane Austen tiene una nueva adaptación encabezada por Daisy Edgar-Jones que llega a los cines en el mes de octubre.
Daisy Edgar-Jones entra al mundo de Jane Austen.
Focus FeaturesLa fiebre por revisitar los clásicos de la literatura no da señales de agotarse y uno de los títulos más queridos de Jane Austen ya se prepara para volver a la pantalla grande. Sentido y sensibilidad (Sense and Sensibility) estrenará una nueva versión en cines en el mes de octubre y las primeras imágenes de la película, dan cuenta de una propuesta muy alejada de la versión de los 90.
La película está dirigida por Georgia Oakley, realizadora que llamó la atención con Blue Jean, y tiene a Daisy Edgar-Jones en el papel de Elinor Dashwood. Junto a ella aparecen Esmé Creed-Miles como Marianne, Bodhi Rae Breathnach como Margaret, Caitríona Balfe en el rol de la señora Dashwood, además de George MacKay, Frank Dillane y Fiona Shaw.
Daisy Edgar-Jones lidera una nueva Sentido y sensibilidad
Publicada en 1811, Sentido y sensibilidad fue la primera novela de Jane Austen en ver la luz y sigue siendo una de las obras fundamentales de la escritora inglesa. La historia se centra en las hermanas Dashwood, cuya vida cambia abruptamente tras la muerte de su padre, obligándolas a abandonar la comodidad de Norland Park para instalarse en una casa mucho más modesta en Devonshire.
Ese punto de partida es precisamente lo que más atrajo a Oakley. La directora ha explicado que siempre le interesó la posición ambigua de esta familia de mujeres, que se mueve en los márgenes de una sociedad que las reconoce como parte de su círculo privilegiado, pero que al mismo tiempo las expulsa de él por cuestiones económicas y legales. El guion de la película fue adaptado por la escritora australiana Diana Reid.
Para la cineasta, Austen fue una autora especialmente audaz al cuestionar las estructuras de poder de su época y poner en evidencia mecanismos como la primogenitura masculina, que dejaba a muchas mujeres en situaciones de enorme vulnerabilidad. Más que construir una historia romántica convencional, Oakley parece interesada en rescatar esa mirada crítica sobre las desigualdades sociales que atraviesa toda la novela.
La nueva adaptación de Sentido y sensibilidad apuesta por una época menos idealizada
Uno de los aspectos que más distingue a esta producción es la decisión de alejarse de la imagen excesivamente pulida que suele dominar muchas películas ambientadas en el siglo XIX. Oakley buscó que las casas, la naturaleza y los objetos transmitieran una sensación tangible de vida cotidiana, sin convertir el período en una fantasía impecable.
"Era muy importante para mí que sintiéramos que estamos viendo una historia sobre seres humanos y que realmente pudiéramos percibir cómo era vivir en las casas en las que ellos vivían, independientemente de si hablamos de una cabaña húmeda y algo deteriorada junto al mar o de una enorme mansión campestre", explicó a la revista Vogue.
"Estoy un poco cansada de esa especie de idealización fetichista de aquella época y de la idea de que todo el mundo pasaba siete horas arreglándose el pelo y maquillándose, de que todo estaba siempre impecable y de que siempre había alguien esperando para ayudarte a quitarte el vestido o lo que fuera. No soy historiadora, pero no me creo del todo esa imagen", agregó la realizadora.
La directora ha comentado que le interesa mostrar personajes que habitan espacios reales, desde una vivienda deteriorada junto al mar hasta una gran residencia rural, sin caer en la idea de que todos pasaban horas arreglándose o viviendo rodeados de lujos permanentes. Entre las referencias visuales del equipo creativo estuvieron Lejos del mundanal ruido (2015), Retrato de una mujer en llamas (2019) y Godland (2022), tres películas que destacan por la atención puesta en el paisaje y la textura de los ambientes.
El vínculo entre las hermanas Dashwood también ocupó un lugar central durante el proceso de selección del elenco. Oakley valoró especialmente que Daisy Edgar-Jones y Esmé Creed-Miles ya se conocieran desde su adolescencia, cuando coincidieron en la película Pond Life en 2018. Esa familiaridad previa, según la realizadora, ayudó a construir una dinámica natural entre las protagonistas.
Al mismo tiempo, la elección de Caitríona Balfe, la estrella de Outlander, como madre de las hermanas responde a un criterio histórico que pocas adaptaciones suelen considerar: la señora Dashwood en realidad no es mucho mayor que sus hijas y conserva un atractivo que en la novela despierta admiración entre varios personajes masculinos.
La sombra de la celebrada adaptación de 1995 dirigida por Ang Lee, protagonizada por Emma Thompson y Kate Winslet, inevitablemente acompaña a cualquier nueva incursión en esta historia. Sin embargo, Oakley parece apostar por otro camino. Su intención es ofrecer una película capaz de conectar con espectadores que jamás leyeron a Austen ni vieron versiones anteriores. La película llegará a los cines en el mes de octubre.







