El método de actuación que llevó a los actores de Hollywood al límite y sigue incomodando: ¿arte o locura?
Dormir en cadáveres de animales, no cerrar los ojos durante tres días o encerrarse durante un mes. Bienvenidos al método que Hollywood sigue cuestionado.
Tal vez no te diste cuenta, pero este método es corriente en Hollywood.
Warner Bros. Pictures¿Cuánto hay que sufrir para actuar bien? Es una pregunta que Hollywood lleva décadas tratando de responder. Y la respuesta que dio Lee Strasberg cambió la industria del cine para siempre, aunque no sin controversia.
Todo empezó con el ruso Konstantin Stanislavski, que sintió que las actuaciones de sus compañeros carecían de autenticidad y se lanzó a buscar cómo dotar a los personajes de mayor realismo. Así nació el método que lleva su nombre: una técnica centrada en la comprensión psicológica y la conexión emocional con el personaje. Stanislavski lo creó pero Strasberg también lo radicalizó.
El método que revolucionó Hollywood: entrar en el personaje para no salir nunca
Lee Strasberg fundó junto al cineasta Elia Kazan el Actor's Studio, la escuela de arte dramático más prestigiosa de su tiempo. En sus aulas formó a una generación entera de actores que redefinieron lo que significaba actuar: Marlon Brando, Montgomery Clift, James Dean, Marilyn Monroe. La premisa era simple y perturbadora al mismo tiempo pues no se trata de fingir emociones sino que la base era vivirlas de verdad. Para eso, el actor debe sumergirse tan profundo en el personaje que la línea entre quién es y quién interpreta empiece a borrarse.
El propio Strasberg reconoció que este trabajo, basado en la rememoración de vivencias personales para reproducir la emoción ligada a ellas, puede generar resultados ajenos a la esfera de la interpretación. Es decir, que muchas personas se han visto afectadas personalmente en su pasaje por el método. Dicho así, en frío, suena a advertencia. En la práctica, fue una puerta abierta a algunos de los casos más extremos de la historia del cine.
Cuando actuar se convierte en una obsesión sin freno: casos famosos de Hollywood
Los ejemplos sobran. En el set de Marathon Man, en 1976, Dustin Hoffman permaneció despierto durante tres días seguidos para prepararse para una escena en la que su personaje no había dormido 72 horas. Su coprotagonista, Laurence Olivier, le preguntó qué había hecho para prepararse y cuando Hoffman explicó que no había dormido en tres días, su compañero le respondió con una sola frase: "¿Por qué no intentás simplemente actuar?".
Heath Ledger se encerró en su apartamento durante un mes para preparar su papel como el Joker en El caballero oscuro. Durante la producción, se negó a salir del personaje, ignorando a cualquiera que intentara hablar con él fuera del rol. Leonardo DiCaprio comió bisonte crudo y durmió en cadáveres de animales durante el rodaje de The Revenant. Adrien Brody vendió su apartamento y casi todas sus posesiones para preparar su papel en El Pianista.
La lista de actores formados bajo el método de Strasberg incluye a Paul Newman, Al Pacino, Dustin Hoffman, James Dean, Marilyn Monroe, Jane Fonda, Jack Nicholson y Robert De Niro, entre muchos otros. Nombres que definieron el cine del siglo XX y nombres que, en mayor o menor medida, pagaron un precio personal por sus interpretaciones.
La pregunta que dejó Olivier sin resolver sigue vigente: ¿hasta dónde tiene que llegar un actor para que su trabajo sea verdadero? El método Strasberg dice que tan lejos como haga falta. Hollywood, por su parte, sigue dudando de ello.



