Es una de las mejores películas de 2024, su director fue condenado a prisión por ella y está en streaming
Su director fue condenado por hacerla, pero la crítica la elogió como una de las mejores películas del año y la puedes ver online.
La semilla del fruto sagrado: nominada al Oscar a Mejor Película Internacional.
MUBIEstrenada en 2024, La semilla del fruto sagrado( The Seed of the Sacred Fig), el poderoso drama iraní de Mohammad Rasoulof, fue una de las películas más aclamadas del año. Sin embargo, el precio que pagó su director fue alto: por haberla realizado, recibió una condena de ocho años de prisión. El filme trata sobre el autoritarismo del gobierno iraní y cómo los teléfonos inteligentes son utilizados como herramientas de vigilancia.
Para poder terminarla, Rasoulof tuvo que rodarla en secreto. Antes de que comience la película, aparece un mensaje que resume su espíritu desafiante: “Cuando no hay camino, hay que hacerlo”. Tras su estreno, el gobierno de Irán emitió una orden de arresto contra el cineasta y lo sentenció a latigazos y a ocho años de cárcel.
La cinta tiene un 97% de aprobación en Rotten Tomatoes, con un 94% por parte del público. Fue nominada al Oscar y al BAFTA como Mejor Película Internacional. En Cannes, Mohammad Rasoulof,ganó el Premio Especial del Jurado, el Premio FIPRESCI, el Premio del Jurado Ecuménico y el Premio François Chalais a la Mejor Película.
¿De qué se trata La semilla del fruto sagrado?
La semilla del fruto sagrado es un drama político que sigue la historia de Iman (interpretado por Missagh Zareh), un abogado honesto que vive con su esposa Najmeh (Soheila Golestani) y sus dos hijas: Rezvan (Mahsa Rostami), de 21 años, y su hermana adolescente, Sana (Setareh Maleki). Iman es nombrado juez de instrucción en el tribunal revolucionario de Teherán.
Aunque intenta actuar con justicia, pronto descubre que el sistema no se lo permite. El gobierno iraní le exige que apruebe condenas severas sin investigar los casos. Convencido de que las leyes iraníes son “las leyes de Dios”, cree que es su deber moral obedecer, incluso si eso implica ir contra lo que considera correcto. Sus hijas, sin embargo, no piensan lo mismo.
Ese conflicto moral entre sus creencias religiosas y los principios éticos de su familia es el núcleo de la historia. Rasoulof construye un relato íntimo, ambientado en el pequeño apartamento familiar, donde se retrata la fractura emocional que provoca el nuevo rol de Iman en el régimen.
Aunque comienza como un drama familiar sobre las diferencias ideológicas, el director va un paso más allá, y eso probablemente fue lo que provocó la furia del gobierno iraní: en la película se incluyen imágenes reales de protestas callejeras y del asesinato de Mahsa Amini mientras estaba bajo custodia policial en 2022. Amini fue golpeada por la policía iraní y murió poco después, en un caso que generó indignación mundial.
La reacción del gobierno iraní
Tras la selección de la película en el Festival de Cannes, el gobierno iraní respondió con dureza. Interrogaron al reparto y al equipo técnico, les prohibieron salir del país y ordenaron la detención de Rasoulof, quien fue condenado a latigazos y a ocho años de prisión.
En Irán, están prohibidas las representaciones negativas de figuras religiosas y las críticas explícitas al gobierno o al islam. Los cineastas deben trabajar bajo una estricta censura. En los últimos años, cientos de personas han sido asesinadas y miles encarceladas en represalias del régimen contra artistas y periodistas. Las restricciones también impiden que las mujeres aparezcan en pantalla sin el hiyab, que canten, bailen, haya contacto sexual o se muestren bebidas alcohólicas.
Amnistía Internacional informó que cientos de personas son azotadas cada año en Irán, a veces incluso en público. Bajo la ley iraní, más de 100 “delitos” pueden ser castigados con latigazos. Randa Habib, directora regional para Medio Oriente y el Norte de África de Amnistía Internacional, declaró:
“Estos castigos crueles e inhumanos son un atentado contra la dignidad humana y violan la prohibición absoluta de la tortura y otros tratos degradantes reconocida por el derecho internacional”.
¿Qué pasó con Mohammad Rasoulof?
A pesar de la sentencia, Mohammad Rasoulof no fue encarcelado ni azotado. Junto con parte del equipo de la película, logró escapar del país y actualmente vive en el exilio. Ya durante el rodaje, el cineasta sabía que el gobierno planeaba arrestarlo. Su abogado explicó que, a pesar de todo, Rasoulof tuvo tiempo de completar la cinta.
Pero después se enteró de que las autoridades querían convertirlo en un ejemplo. No era la primera vez que lo perseguían: en 2010 fue detenido por filmar un proyecto sobre el Movimiento Verde durante las elecciones de 2009 (filme que nunca terminó) y en 2022 pasó siete meses en prisión por firmar una carta crítica con el gobierno.
Rasoulof sabía que una vez arrestado, el régimen descubriría la existencia de La semilla del fruto sagrado y las consecuencias serían aún más graves. También sabía que eso marcaría el fin de su carrera en Irán. Aunque soñaba con seguir filmando en su país, entendió que tenía que huir.
Así comenzó un peligroso viaje que duró 28 días. Dejó atrás todas sus pertenencias, incluidos sus dispositivos electrónicos y documentos personales. Con la ayuda de una red clandestina de personas especializadas en ayudar a escapar del país, logró llegar a salvo a una embajada alemana, donde le dieron refugio y lo enviaron a Alemania. Seis días después, su película estaba lista para proyectarse en el Festival de Cannes. Tras la proyección, La semilla del fruto sagrado recibió una ovación de pie.
A pesar del exilio, Rasoulof no descarta volver a su tierra natal: “Tuve la oportunidad de vivir cómodamente fuera de Irán durante unos 20 años, pero estaba decidido a quedarme mientras pudiera seguir filmando... Voy a volver. Tal vez la próxima semana o dentro de algunos años, después de hacer unas cuantas películas aquí. Pero sé que voy a volver”.
La semilla del fruto sagrado está disponible para ver en streaming. La encuentras en MUBI.





