Esta película de terror adolescente fue completamente incomprendida en su estreno y hoy es un clásico de culto

Cine de terror: Diabólica tentación pasó de ser incomprendida en 2009 a consolidarse como una película de culto con una mirada feminista. La ves en streaming.

Diabólica tentación, terror adelantado a su época.

Diabólica tentación, terror adelantado a su época.

Disney+

Durante años, Diabólica tentación (Jennifer’s Body) ocupó un lugar incómodo dentro del cine de terror. Estrenada en 2009 en medio de una campaña de marketing engañosa, fue vendida como una provocación superficial y rápidamente descartada por la crítica.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la película dirigida por Karyn Kusama y escrita por Diablo Cody fue revisitada, reinterpretada y finalmente reivindicada como una auténtica película de culto, revelando capas que habían sido ignoradas en su estreno.

¿De qué se trata la película de culto Diabólica tentación?

Diabólica tentación (1)
Diabólica tentación, cine de terror dosmilero del bueno.

Diabólica tentación, cine de terror dosmilero del bueno.

Lejos de ser un simple ejercicio de shock, Diabólica tentación articula una historia de terror atravesada por la amistad femenina, la traición y la violencia simbólica. Jennifer Check, interpretada por Megan Fox, se convierte en una criatura sobrenatural tras un ritual satánico fallido llevado a cabo por una banda de rock que busca fama a cualquier precio.

A partir de ese momento, su cuerpo se transforma en el campo de batalla de una narrativa que pone en tensión deseo, poder y castigo, mientras su mejor amiga Needy, encarnada por Amanda Seyfried, intenta comprender lo ocurrido y enfrentar las consecuencias. El vínculo entre ambas, ambiguo, intenso y emocionalmente cargado, es el verdadero corazón de la trama.

Esa mirada, claramente adelantada a su época, es una de las claves que explican por qué la película fue reivindicada años después. Bajo la estructura del cine de género, propone una sátira afilada sobre la masculinidad tóxica, la explotación del cuerpo femenino y la violencia normalizada, utilizando el terror como un lenguaje expresivo y político. La figura de Jennifer, lejos de responder al arquetipo clásico del monstruo, encarna una forma de rabia femenina que el cine mainstream de entonces no estaba preparado para interpretar sin prejuicios.

El estatus de culto también se apoya en una identidad estética muy marcada, profundamente anclada en el final de los años 2000. La puesta en escena, el humor negro, los diálogos filosos y el retrato de la adolescencia suburbana construyen un universo reconocible, que dialoga directamente con una generación. En ese entramado, la música cumple un rol fundamental, aunque no excluyente. La banda sonora, con artistas clave del indie, el emo y el pop punk de la época, funciona como una cápsula temporal que refuerza climas y personajes, acompañando el relato sin imponerse sobre él.

Hoy, Diabólica tentación se lee como una obra incomprendida en su estreno, pero coherente y sólida en su propuesta. Su fracaso inicial dice menos sobre la película que sobre el contexto que la rodeó. Vista a la distancia, no solo resiste el paso del tiempo, sino que gana espesor.

Diabólica tentación está en Disney+.