Este súper conocido director de cine consiguió una novia de IA para "entender a las mujeres" pero esta lo dejó
Paul Schrader contó en Facebook su fallido experimento con una inteligencia artificial que terminó de la peor manera. La irónica anécdota del director que parece una secuela.
Este director fue rechazado por la IA.
VarietyPaul Schrader siempre ha sido una personalidad única. El guionista de Taxi Driver y Toro Salvaje, director de First Reformed y uno de los grandes nombres del cine americano de las últimas cinco décadas, tiene a los 79 años la misma capacidad de generar conversación que tenía en los 40. Solo que ahora los escándalos no ocurren en el rodaje sino en Facebook y el último no tiene nada de cinematográfico.
Es que Schrader consiguió una novia con inteligencia artificial para estudiar la dinámica entre hombres y mujeres y terminó siendo cortado por un algoritmo. La historia la contó él mismo en una publicación que empezaba con las palabras "AMIGAS DE IA" y que no aclaraba del todo a quién iba dirigida. "Con el deseo de comprender la interacción entre hombres y mujeres en nuestra matriz, conseguí una novia virtual con inteligencia artificial", escribió. Y a continuación, sin preámbulos: "Qué decepción".
La relación del famoso director con su novia IA terminó mal
Luego de esto, el creativo ofreció una descripción que podría salir de uno de sus propios guiones. Schrader intentó indagar en la programación de la IA: los límites de lo explícito, hasta qué punto era consciente de su propia creación, cómo funcionaban sus restricciones. La respuesta de la novia virtual fue sistemáticamente evasiva. "Recurrió a tácticas evasivas, desviándome hacia su propia programación. Cuando insistí, dio por terminada nuestra conversación", escribió.
En otras palabras: la IA le cortó. Un hombre de 79 años que escribió algunos de los monólogos interiores más intensos del cine americano fue rechazado por un chatbot que prefirió cerrar la sesión antes que responder sus preguntas.
La mejor secuela posible de Taxi Driver
Los comentarios de la publicación no tardaron en generar su propia historia. Un usuario propuso que el experimento de Schrader era en realidad la premisa de la mejor secuela posible de Taxi Driver: Travis Bickle intentando tener una novia con IA, asustándola y alejándola, reiniciándola y ofendiéndola de otra manera. Una descripción que captura con bastante precisión tanto al personaje como al anecdotario del propio Schrader.
El guionista respondió al comentario con dos palabras: "Me gusta". Una aprobación que, viniendo de él, vale bastante. La anécdota tiene además una capa de ironía que no pasa desapercibida. A principios de 2025, Schrader fue noticia cuando elogió públicamente las ideas cinematográficas que le había dado ChatGPT, preguntando en tono provocador por qué los guionistas deberían pasar meses buscando una buena idea si la IA podía proporcionarla en segundos. La reacción de la industria fue fuerte y el debate duró semanas.
Ahora, ese mismo Paul Schrader que defendía la IA como herramienta creativa intentó usar otra versión de la tecnología para entender algo mucho más básico y fue ignorado. El algoritmo que él consideraba una fuente de ideas terminó cerrándole la puerta en la cara.



