Este thriller psicológico con Emily Blunt está basado en un libro que obsesionó a los lectores durante años

La película adapta una novela que fue fenómeno editorial y marcó a toda una generación de lectores. Te contamos de qué se trata este thriller con Emily Blunt.

Antes de llegar al cine, la historia fue un best seller que dominó listas durante años.

Antes de llegar al cine, la historia fue un best seller que dominó listas durante años.

HBO Max

Advertencia: este artículo contiene spoilers sobre la película La chica del tren (2016).

La chica del tren (The Girl on the Train), protagonizada por Emily Blunt y dirigida por Tate Taylor, es un thriller psicológico basado en la exitosa novela homónima de Paula Hawkins publicada en 2015. Comparada desde su estreno con Perdida (Gone Girl) por su atmósfera inquietante y sus giros constantes, la película traslada la historia original (ambientada en el Reino Unido) a Estados Unidos. El libro fue un fenómeno editorial inmediato: encabezó la lista de best sellers de The New York Times y fue traducido a más de 20 idiomas.

La historia sigue a Rachel Watson, una mujer marcada por el alcoholismo que viaja todos los días en tren y observa desde la ventanilla un barrio residencial. Dos casas captan su atención, hasta que descubre que una de ellas fue su antiguo hogar y que la nueva esposa de su exmarido vive allí. A través de flashbacks, la película reconstruye su matrimonio fallido, el deseo frustrado de ser madre y un proceso de manipulación psicológica que la dejó profundamente vulnerable.

La chica del tren
Emily Blunt en La chica del tren.

Emily Blunt en La chica del tren.

Todo se precipita cuando Rachel despierta cubierta de sangre la misma noche en que desaparece Megan, una mujer a la que había observado desde el tren. La investigación policial la señala como sospechosa, mientras ella intenta reconstruir una noche que no recuerda. La película se apoya en la desconfianza hacia su protagonista y en una narrativa fragmentada que mantiene la tensión hasta el final.

Más allá del misterio, la cinta expone una historia de abuso y gaslighting: Tom, el exmarido de Rachel, se revela como el verdadero villano, responsable de haber manipulado y destruido a las tres mujeres centrales del relato. El giro final, aunque más contundente en la novela, funciona con eficacia en pantalla y ofrece un cierre oscuro pero reparador.

Con críticas divididas y un 44% en Rotten Tomatoes, el filme fue recibido con dureza pese al éxito del libro. Sin embargo, la actuación de Emily Blunt, nominada a los SAG y los BAFTA,sostiene toda la película: su Rachel es incómoda, frágil y profundamente humana. A la distancia, La chica del tren merece ser revisitada como un thriller sólido, impulsado por una interpretación central memorable y un desenlace demoledor.

La chica del tren se puede ver en HBO Max.