Este thriller psicológico es una obra maestra con puntuación del 90% y debes verla aunque sea una vez
Intriga, tensión y un guion brillante: este thriller psicológico es imposible de olvidar.
Dial M for Murder es una de las obras maestras de Hitchcock.
Warner Bros.Cuando se repasa su legado como uno de los más grandes directores de cine de todos los tiempos, sorprende descubrir que Alfred Hitchcock no tenía grandes expectativas para Dial M for Murder (La llamada fatal, en algunas traducciones). El propio cineasta admitió que, en su momento, consideró que estaba realizando una película segura, sin riesgos, e incluso algo “promedio”. Sin embargo, el resultado fue otra joya de su filmografía, hoy celebrada como una obra maestra del suspenso.
Antes de filmar La ventana indiscreta (Rear Window) y Para atrapar al ladrón (To Catch a Thief) junto a Grace Kelly, el cineasta la eligió para protagonizar Dial M for Murder, estrenada en 1954. En este thriller psicológico, la actriz interpreta a una heredera casada que mantiene un romance secreto con el personaje de Robert Cummings, sin saber que su esposo (Ray Milland) planea asesinarla para quedarse con su fortuna.
Un período difícil para el maestro del suspenso
Cuando Hitchcock decidió filmar Dial M for Murder, venía de una racha irregular. Aunque había alcanzado un alto nivel con Notorious (1946), durante los años siguientes no había conseguido otro éxito rotundo. Si bien películas como La soga (Rope) o Extraños en un tren (Strangers on a Train) tuvieron sus virtudes, otras como El proceso Paradine, Bajo el signo de Capricornio y Pánico en la escena no lograron convencer ni al público ni a la crítica.
El propio director reconoció que La soga, rodada en un único plano secuencia, fue un experimento que no terminó como él esperaba. Esa sensación de frustración influyó directamente en el enfoque que eligió para su siguiente proyecto.
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En una entrevista de 1963, Hitchcock explicó su razonamiento detrás de Dial M for Murder: “Estaba a la defensiva. Cuando tus baterías se agotan, cuando te sientes vacío creativamente y tienes que seguir, eso es lo que yo llamo ‘correr a cubrirse’. Entonces tomas una obra de teatro relativamente exitosa, que no requiere un gran esfuerzo creativo de tu parte, y la filmas. Mantienes la mano en el juego, eso es todo”.
Obligado por su contrato con Warner Bros., el director eligió adaptar una obra británica ya probada, sin reinventarla ni expandirla más allá de lo necesario. “Si tienes que hacer una película, juega seguro. Toma una obra y haz una película promedio: fotos de personas hablando. Es simplemente artesanía ordinaria”, declaró.
De película "promedio" a clásico del género
A pesar de su modestia, Dial M for Murder dista mucho de ser un filme promedio. Con una calificación del 90% en Rotten Tomatoes y ubicada en el puesto número 9 del ranking de mejores películas de misterio del American Film Institute (AFI), la cinta se consolidó como un clásico indiscutido del cine de suspenso.
Parte del mérito estuvo en cómo Hitchcock abordó la adaptación. A diferencia de otros directores que “abren” las obras teatrales al cine con exteriores y escenas añadidas, él mantuvo el espíritu de escenario cerrado. Según explicó, no intentó ir contra el concepto de “confinamiento escénico” inherente a una obra de teatro. Esa decisión le permitió conservar la tensión y el ritmo dramático, del mismo modo en que lo haría más tarde en La ventana indiscreta.
Aun cuando se propuso hacer algo simple, Hitchcock terminó entregando una pieza impecable de suspenso. La actuación de Ray Milland es considerada una de las mejores de su carrera, y el guion -ingenioso y medido- mantiene al espectador en vilo hasta el último minuto.
Dial M for Murder es una prueba más del genio de Alfred Hitchcock: incluso cuando baja la vara deliberadamente, su talento convierte lo ordinario en extraordinario. Su capacidad para transformar un proyecto “seguro” en una obra maestra demuestra por qué su legado como director sigue siendo intocable.




