Este western fue completamente olvidado, pero inspiró Avatar y es uno de los preferidos de Tarantino

Un western casi olvidado que dejó una huella profunda: influyó en James Cameron y es una de las películas favoritas de Quentin Tarantino.

Este western fue clave para el cine moderno.

Este western fue clave para el cine moderno.

Columbia Pictures

Matt Damon tuvo uno de sus primeros roles cinematográficos en Geronimo: una leyenda americana (1993), un western ambicioso que pasó casi inadvertido en su estreno, pero que hoy funciona como una rareza fascinante dentro del género. Dirigida por Walter Hill y protagonizada por Wes Studi, la película propone una mirada más sobria y respetuosa sobre la figura histórica de Gerónimo, alejándose de los clichés habituales del western clásico.

La presencia de Studi resulta especialmente significativa. Años después, su interpretación del líder apache sería citada como una influencia directa para Avatar, la saga de James Cameron que retoma el conflicto entre colonización y pueblos originarios desde la ciencia ficción. En ese sentido, Geronimo puede leerse como una obra de transición: una cinta del Lejano Oeste de gran escala que intenta reexaminar la historia estadounidense desde una perspectiva menos complaciente.

Un western clásico con ambiciones distintas

Geronimo una leyenda americana (1)
Geronimo: una leyenda americana.

Geronimo: una leyenda americana.

Ambientada en las últimas décadas del siglo XIX, la película retrata la resistencia de Geronimo: una leyenda americana frente al avance del ejército estadounidense y la progresiva pérdida de las tierras indígenas. Sin idealizar ni convertirlo en un héroe unidimensional, el filme presenta al líder apache como una figura compleja, atravesada por la espiritualidad, la estrategia militar y la tragedia histórica.

Damon aparece en un papel secundario como uno de los jóvenes soldados, en un momento previo a su consagración con En busca del destino (1997). El elenco se completa con nombres de peso como Gene Hackman, Robert Duvall y Jason Patric, lo que refuerza el carácter de gran producción que tuvo el proyecto.

Con un presupuesto elevado para la época, no logró conectar con el público y quedó rápidamente eclipsada, incluso compitiendo con otra producción televisiva sobre el mismo personaje estrenada casi en simultáneo. La crítica fue tibia y hoy mantiene un 52% de aprobación en Rotten Tomatoes, pero con el paso del tiempo comenzó a ser reivindicada por cineastas y cinéfilos.

Uno de sus defensores más notorios es Quentin Tarantino, quien destacó el trabajo de Walter Hill y lamentó que la película no haya sido valorada en su momento. Para el director, se trata de un western clásico sólido que no recibió el reconocimiento que merecía.

Hoy, libre de las expectativas comerciales que la rodearon en los años noventa, la cinta se revela como una obra imperfecta pero valiosa, especialmente para quienes disfrutan del western crepuscular y de las cintas que intentan revisar la historia desde ángulos menos complacientes.