Faltan exactamente seis meses para el Dunesday y el cine ya está dividido entre la emoción y la preocupación
El 18 de diciembre se estrenan simultáneamente Dune: Parte Tres y Avengers: Doomsday, y nadie en la industria del cine sabe todavía si eso es una oportunidad histórica o un error monumental.
El 18 de diciembre el cine va a medir a dos gigantes.
En 2023 vivimos un hecho sin precedente: el Barbenheimer. Barbie y Oppenheimer se estrenaron el mismo día generando un fenómeno cultural que nadie anticipó y terminó convirtiendo en el cuarto fin de semana más taquillero de la historia. Hoy, exactamente seis meses antes del 18 de diciembre de 2026, la industria del cine entera está mirando el calendario con una mezcla de entusiasmo y nerviosismo porque ese día se va a repetir algo parecido... o al menos eso es lo que todos esperan. Dune: Parte Tres y Avengers: Doomsday comparten fecha, y la cuenta regresiva acaba de empezar.
El nombre que circula es "Dunesday", acuñado por Robert Downey Jr. y Timothée Chalamet en enero, cuando el primero fue como estrella invitada a un pase especial de Marty Supreme y los dos anunciaron juntos que sus películas compartían estreno. El nombre quedó pero lo que nadie sabe todavía es si el fenómeno que busca evocar va a repetirse o si la comparación con el Barbenheimer es más ilusoria que real.
Cómo llegaron a compartir fecha Dune: Parte Tres y Avengers: Doomsday
La historia de cómo dos películas tan grandes terminaron en el mismo día es más accidentada de lo que parece. Doomsday nació de las ruinas de The Kang Dynasty, el proyecto que Marvel desmanteló cuando prescindió de Jonathan Majors. El nuevo rumbo con Downey como Doctor Doom se anunció en la Comic-Con de 2024 en mayo de 2025. Luego, las huelgas de actores y guionistas lo movieron a la primavera de 2026. Dune aprovechó esa coyuntura para reservarse el 18 de diciembre y, cuando Marvel volvió a mover Doomsday por los retrasos habituales en una producción de esa escala, aterrizó exactamente en la misma fecha que Warner Bros. ya tenía ocupada.
Desde entonces, ninguno de los dos estudios movió su estreno. En la CinemaCon de Las Vegas, tanto Disney como Warner reconfirmaron el 18 de diciembre de manera oficial. Hay quien lo lee como un juego de gallina donde cada uno espera que el otro parpadee primero. Pero, por ahora, con seis meses por delante, ninguno lo hizo.
Dune: Parte Tres tiene ventaja técnica pero Avengers: Doomsday sigue siendo el favorito
El primer dato concreto que inclina la balanza en este conteo regresivo es la exclusividad IMAX. Dune: Parte Tres aseguró una ventana de tres semanas en ese formato, lo que significa que Doomsday solo tendrá proyecciones IMAX en mercados internacionales seleccionados durante ese período. Villeneuve filmó la película con cámaras IMAX desde el principio, diseñando el universo de Arrakis para funcionar en esa escala. Claro que Disney respondió con un movimiento propio al presentar Infinity Vision en la CinemaCon: esto es su propia versión del IMAX, creado específicamente para recuperar el terreno perdido.
No obstante, los números históricos hablan claro. La película de Dune más exitosa recaudó 714 millones mientras que la cinta de Avengers con menor recaudación superó los 1.300 millones. Doomsday reúne el regreso de Downey como Doctor Doom, Chris Evans, Chris Hemsworth, Patrick Stewart, Ian McKellen, Pedro Pascal y Channing Tatum; también tiene la llegada de X-Men al MCU y, además, los Russo de vuelta en la dirección. Ese peso cultural y comercial es difícil de igualar.
Dune, por su parte, cierra una trilogía que Villeneuve soñó desde niño, con Chalamet, Zendaya, Pattinson, Florence Pugh y Anya Taylor-Joy. Tiene la ventaja IMAX que puede hacer una diferencia real con el público dispuesto a pagar más por la mejor experiencia posible pero es verdad que su competidora tiene todas las de ganar en términos de taquilla pura.
El Dunesday, en realidad, no tiene tanta fuerza
El problema de fondo es que Dunesday no tiene la magia de Barbenheimer porque le falta lo que hizo funcionar a aquel fenómeno: el contraste. Dos épicas de ciencia ficción con públicos que se solapan generan saturación más que complementariedad. Lo que hizo histórico al Barbenheimer fue que Barbie y Oppenheimer apuntaban a audiencias distintas y se complementaban en lugar de competir. Aquí, en cambio, hay dos gigantes peleando por el mismo público el mismo día.
Faltan seis meses. El 18 de diciembre va a ser enorme para el cine sin importar lo que pase pero si Dunesday puede repetir o superar lo que logró el Barbenheimer, o si en cambio las dos películas se canibaliza mutuamente y ninguna rinde todo su potencial, es la pregunta que la industria puede prever pero no va a poder responder con certeza hasta que las luces de las salas se apaguen ese diciembre.



