Hay una película que Pixar no quiere hacer en live-action porque los fans la "odiaríamos" y no tendría sentido
En tiempos donde todo se recicla, esta es una de las pocas historias que sus propios autores prefieren dejar intacta. ¿Por qué no funcionaría verla en live-action?
Pixar no quiere saber nada con adaptar esta gran cinta de animación de 2009.
PixarLa industria del cine parece haberse enamorado de su propio pasado. Vivimos en la era de la nostalgia, donde lo que ya funcionó vuelve a la pantalla con nuevos rostros y tecnología renovada. Más de la mitad de los estrenos actuales son remakes, secuelas o reversiones en live-action. Pixar no es ajeno a esta tendencia aunque con un particular detalle que lo diferencia de Disney: está negado a llevar sus historias a acción real. Hay una película que, a pesar de su éxito y potencial comercial, no formará parte de este revival por una razón muy específica: Up: una aventura de altura.
¿Por qué Pixar cree que no queremos ver a Carl en carne y hueso?
Mientras Lilo & Stitch conquista la taquilla en formato live-action y DreamWorks se lanza con su propia versión de Cómo entrenar a tu dragón, los fans se preguntan si Pixar seguirá ese camino. Sin embargo, el director creativo del estudio, Pete Docter, prefiere ponerle un freno a la fiebre del remake. En una charla con el pódcast Working It Out, fue muy claro: Up no está en sus planes… y tiene sus motivos.
“Me pregunto si algunas de las cosas que eran simpáticas para que un viejo gruñón las hiciera en una película animada, se volvieran como un 'uf, lo odio' en acción real”, reflexionó Docter. Carl Fredricksen, ese anciano cascarrabias con corazón blando, funciona en la lógica amable y exagerada de la animación. Convertirlo en un actor de carne y hueso podría arruinar ese delicado equilibrio de ternura y humor seco que tanto conectó con el público.
Cuando la fantasía no necesita ser real
Pero no se trata solo de personajes. Según Docter, gran parte del encanto de Up está en lo imposible: una casa que vuela gracias a globos, una cascada escondida en Sudamérica, un perro que habla con un collar traductor. En animación, todo eso tiene sentido pero, en cambio, en live-action lo común es preguntarse cómo es físicamente posible eso que estamos viendo. La magia no sería la misma si intentara encajar en las leyes del mundo real.
“Por eso, si ves a un hombre entrando a una casa que flota, tu mente empieza a pensar 'Espera. Las casas pesan mucho. ¿Cómo es posible que los globos la levanten?'. Pero si es en animación, piensas Okey, lo compro'", explicó el director. “Los mundos que hemos construido no se traducen [a la realidad] fácilmente”.
Esta no es la primera vez que Pixar se pronuncia contra la idea de reversionar todas sus películas. Ya habían desmentido los rumores sobre una nueva versión de Ratatouille y en 2024 Docter dijo que rehacer historias le resulta poco interesante: “Me gusta hacer películas que sean originales y únicas”. La animación, para él, no necesita justificarse con una adaptación realista.
Puede que algún día Disney presione lo suficiente para que uno de sus clásicos de Pixar llegue al live-action. Pero si ese día llega, parece que Up resistirá el salto. A veces, lo mejor que puede hacer una historia es quedarse donde nació: en ese rincón del cine donde los globos levantan casas, los perros hablan y las aventuras empiezan cuando menos te lo esperás.




