Indiana Jones 4 estuvo cerca de ser dirigida por este polémico director

A comienzos de los 2000, M Night Shyamalan estuvo cerca de escribir Indiana Jones 4. Una idea oscura, tentadora y finalmente descartada que hoy intriga más que nunca.

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal se estrenó en 2008. 

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal se estrenó en 2008. 

LucasFilm

El cine está lleno de proyectos que estuvieron muy cerca de ver la luz, pero que por algún motivo u otro, nunca llegaron a la pantalla. Algunas de esas ideas no filmadas generan curiosidad pasajera. Otras, en cambio, se transforman con el tiempo en auténticos mitos. En ese segundo grupo entra sin dudas el casi cruce entre Indiana Jones y M. Night Shyamalan.

A comienzos del año 2000, cuando El sexto sentido se alzaba como uno de los éxitos más recientes de Hollywood, Steven Spielberg llamó al director M. Night Shyamalan para hablar sobre el futuro de una de las franquicias más exitosas de todos los tiempos: Indiana Jones. La intención era explorar una posible cuarta película de Indiana Jones, varios años antes de que El reino de la calavera de cristal llegara finalmente a los cines en 2008.

No fue un simple encuentro informal. Durante un tiempo, la idea de un Indiana Jones escrito y dirigido por Shyamalan circuló con cierto peso dentro de la industria. Sin embargo, hacia 2002 quedó claro que ese camino no iba a prosperar y el proyecto volvió a quedar en pausa.

Indiana Jones y una visión más oscura

Harrison Ford como Indiana Jones
Harrison Ford como Indiana Jones

Harrison Ford como Indiana Jones

Aunque nunca se filtraron detalles concretos del argumento, el propio Shyamalan soltó algunas pistas con el paso de los años. En entrevistas habló de una idea más oscura para Indiana Jones 4, algo que encajaba con su sensibilidad como narrador y con su inclinación hacia el suspenso y el terror psicológico.

No resulta difícil imaginar cómo habría sido ese enfoque. Indiana Jones y el templo de la perdición ya había coqueteado con un tono más inquietante dentro de la saga, y Shyamalan probablemente habría llevado esa atmósfera un poco más lejos. No se trataba de convertir a Indy en una película de terror puro, sino de cargar el relato de misterio y tensión constante.

Además, su experiencia previa demostraba que podía adaptar su estilo a un público amplio. Antes de ese momento ya había trabajado en una aventura familiar como Stuart Little, lo que indica que sabía moverse dentro de los límites de una gran producción pensada para todos los públicos.

M. Night Shyamalan y una decisión clave para su carrera

señales
M. Night Shyamalan en Señales.

M. Night Shyamalan en Señales.

La pregunta inevitable es qué habría pasado con la carrera de Shyamalan si su película Indiana Jones hubiera avanzado. Y ahí aparece la otra cara de esta historia. Tras quedar fuera del proyecto, en 2002 el director estrenó Señales, protagonizada por Mel Gibson y Joaquin Phoenix, y que es considerada una de las películas más sólidas y recordadas de su filmografía.

Por esos años, la prensa lo señalaba como el nuevo Spielberg, una etiqueta tan seductora como pesada. Colaborar directamente con un director de esa magnitud en una franquicia histórica habría llevado esa presión al extremo, especialmente para un cineasta que siempre defendió el control creativo de sus historias.

Visto en perspectiva, que ese Indiana Jones no se haya concretado parece haber sido una buena decisión. No solo para la saga, que siguió otro camino, sino también para Shyamalan, que pudo continuar explorando su propio universo sin quedar atrapado en una maquinaria gigantesca.

Lo curioso es que el director nunca cerró del todo esa puerta. Él mismo contó que todavía conserva los cuadernos con sus ideas para aquella película. Hoy, con una carrera marcada por altibajos pero también por una identidad autoral muy clara, imaginarlo retomando ese espíritu para una aventura de época con tintes inquietantes genera cierta curiosidad.