Ink, la nueva película de Danny Boyle se estrenó en el Festival de Venencia y la crítica dictó sentencia

La nueva película de Danny Boyle sobre Rupert Murdoch inauguró el Festival de Venecia y recibió elogios por las actuaciones de Jack O’Connell y Guy Pearce.

Guy Pierce y Jack OConnell en Ink. 

Guy Pierce y Jack O'Connell en Ink. 

Netflix

Danny Boyle regresó al Festival de Venecia con una película sobre el nacimiento de uno de los diarios más polémicos del Reino Unido. Ink, protagonizada por Jack O’Connell, Guy Pearce y Claire Foy, fue la película encargada de inaugurar la 83ª edición del festival y ya recibió sus primeras críticas, en su mayoría favorables.

La película transcurre en 1969 y reconstruye el momento en que Rupert Murdoch adquirió The Sun. El empresario australiano, interpretado por Guy Pearce, se asoció con el editor Larry Lamb, encarnado por Jack O’Connell, para transformar un periódico en dificultades en un tabloide pensado para conquistar a un público masivo.

El guion pertenece a James Graham y adapta su propia obra teatral de 2017. Claire Foy completa el reparto principal como Jules Davies, un personaje que funciona como representación de las mujeres periodistas que participaron de aquella transformación. La película tiene una duración de 116 minutos y es una producción de Reino Unido, Francia y Estados Unidos.

Ink divide a la crítica, pero Jack O’Connell se lleva los principales elogios

Ink retrata el ascenso del periódico británico The Sun.

Ink retrata el ascenso del periódico británico The Sun.

En su paso por el festival, la película debutó con un 90% de aceptación en Rotten Tomatoes, en base a 20 críticas. Las primeras reseñas coinciden especialmente en destacar a O’Connell. Deadline calificó la película de “sensacional” y elogió el enfrentamiento entre el actor y Pearce, mientras que The Times y The Daily Telegraph le otorgaron cuatro estrellas sobre cinco. Variety también destacó a O’Connell y describió su interpretación como sobresaliente.

Screen International resaltó las actuaciones y Vulture fue todavía más lejos al definir la película como “electrizante” y considerarla el mejor trabajo de Boyle en décadas.

No todas las opiniones fueron igual de entusiastas. IndieWire le otorgó una B y cuestionó que algunas de las ideas planteadas por Boyle resulten previsibles. The Guardian, que le dio tres estrellas, elogió a O’Connell pero criticó una puesta en escena excesivamente estridente.

El estilo visual de Boyle es, precisamente, uno de los puntos más comentados. Montajes acelerados, titulares que atraviesan la pantalla y una narración frenética intentan reproducir desde el lenguaje cinematográfico la lógica de un tabloide que necesita captar la atención de sus lectores.

La película de Danny Boyle que conecta The Sun con el clickbait

El director Danny Boyle junto a los actores Jack O'Connell, Claire Foy y Guy Pearce en la alfombra roja del Festival de Venecia 2026.

El director Danny Boyle junto a los actores Jack O'Connell, Claire Foy y Guy Pearce en la alfombra roja del Festival de Venecia 2026.

El mayor interés de Ink está en que Boyle no presenta la transformación de The Sun como un hecho aislado del pasado. La película plantea cómo aquella búsqueda de lectores a través del entretenimiento, el escándalo, el sexo, los deportes y las noticias policiales anticipó algunas de las estrategias que hoy dominan el consumo de información.

El propio director explicó en Venecia que quería que el público se sintiera parte de ese proceso. Según Boyle, la historia comienza con una transformación que puede parecer liberadora y termina conduciendo hacia un lugar mucho más oscuro.

La conexión con el presente es explícita. En su declaración para el festival, el cineasta relacionó la revolución de The Sun con fenómenos posteriores como Fox News, Truth Social y el clickbait, además de plataformas como X, Facebook y Google. El director también planteó su preocupación por el impacto que puede tener la inteligencia artificial sobre el papel del periodismo como control del poder.

La película también aborda el episodio del secuestro de Muriel McKay en 1969. McKay era la esposa de un ejecutivo vinculado a Murdoch y fue confundida por sus secuestradores con la esposa del magnate. Su desaparición, que terminó en un presunto asesinato cuyo cuerpo nunca fue encontrado, se convierte en una de las situaciones utilizadas por Boyle para mostrar hasta dónde podía llegar la búsqueda de una noticia.

La película tampoco se limita a mostrar a Murdoch como un villano. Boyle aseguró que le interesaba retratarlo como un outsider que llegó a una industria británica rígida y que, en un primer momento, fue percibido por algunos como una fuerza capaz de romper con ese viejo orden. La responsabilidad por lo que ocurrió después queda, en parte, planteada como una cuestión colectiva, ya que había un periódico dispuesto a ofrecer determinado tipo de contenido, pero también existía un público dispuesto a consumirlo.

Ink forma parte de las 21 películas que compiten por el León de Oro en Venecia. Después de su recorrido en festivales, tendrá un estreno limitado en cines de Estados Unidos el 11 de diciembre de 2026 y llegará a Netflix el 8 de enero de 2027 en Estados Unidos y Latinoamérica.