La bofetada real que Dustin Hoffman le dio a Meryl Streep en el rodaje de la película que ganó cinco Oscar
Lo que pasó detrás de cámara en el rodaje de Kramer vs. Kramer es tan impactante como la película: la historia de dos actores que nunca volvieron a trabajar juntos después de ganar todo.
La polémica no faltó en el rodaje de la película Kramer vs. Kramer.
Columbia PicturesEn 1979, Dustin Hoffman y Meryl Streep filmaron juntos una de las películas más importantes de la historia del cine. Ganó cinco Oscar, recaudó 100 millones de dólares con un presupuesto de ocho y cambió para siempre la manera en que Hollywood retrató el divorcio y la paternidad. Lo que el público no sabía entonces era que detrás de cámara se estaba librando otra batalla, esta sin guion y sin cámaras: la de dos actores que nunca volvieron a trabajar juntos.
Kramer vs. Kramer la escribió y dirigió Robert Benton en 1979, basándose en la novela de Avery Corman. Está protagonizada por Dustin Hoffman y Meryl Streep, dura 105 minutos y tiene un 91% en Rotten Tomatoes. Ganó los Oscar a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Actriz de Reparto y Mejor Guion Adaptado. Fue el primer Oscar de la actriz.
La historia sigue a Ted Kramer, un ejecutivo neoyorquino cuya esposa Joanna lo abandona de un día para el otro, dejándole la crianza de su hijo pequeño. Ted aprende a ser padre de a poco y cuando ya encontró su lugar, Joanna regresa y reclama la custodia. La película es un drama sobre el divorcio, la paternidad y la dificultad de que dos personas que ya no se aman encuentren la manera de seguir siendo padres. Es una de las obras más humanas y mejor construidas del cine americano de los 70.
La bofetada en la película que nadie esperaba
Pero lo que pasó detrás de cámara es parte de la historia de la película tanto como lo que ocurre delante. Desde el segundo día de rodaje, Hoffman empezó a aplicar técnicas del método Strasberg que ninguno había acordado. En una escena de discusión, en lugar de seguir el libreto, le dio a Streep una bofetada real que le dio vuelta la cara. El estudio enmudeció. Nadie intervino. La actriz recordó años después: "Me quedé en shock y eso me ayudó a tener el sentimiento adecuado hacia él”.
Ella también contó que Hoffman la acosó con referencias a la muerte de John Cazale, su pareja, fallecido de cáncer ese mismo año, para extraerle emociones reales durante las escenas. En su primer encuentro antes del rodaje, Hoffman le tocó los senos sin aviso previo, algo por lo que posteriormente se disculpó.
El actor explicó su comportamiento años después con una honestidad que no termina de absolver: "Me estaba divorciando, había estado de fiesta con drogas y eso me agotó en todos los sentidos. Proyecté en Meryl lo que en realidad sentía por mi esposa." Streep, en una entrevista con The New York Times en 2018, fue más directa sobre lo que vivió: "Fui realmente atacada, pero no quiero arruinar la vida madura de alguien. Tenemos que encontrar una manera de trabajar juntos y saber que es mejor para los hombres si nos respetan como iguales”.
Cómo Meryl Streep transformó el rodaje
Lo que hace todo esto más complejo es que la intérprete no se limitó a soportar el rodaje: lo transformó. Reescribió por completo la escena final del juicio para evitar que su personaje fuera una villana unidimensional. El director Benton recordó: "La escena es brillante. Corté solo dos líneas. Lo que ves ahí es de ella." Su actuación construida sobre ese caos es la razón por la que el personaje de Joanna todavía se estudia en escuelas de actuación.
Dustin Hoffman y Meryl Streep nunca volvieron a compartir un set. La película, sin embargo, que hicieron juntos ganó todos los premios posibles y marcó el inicio de la carrera más grande de la historia del cine americano. Todo eso salió de un rodaje que por momentos fue exactamente tan brutal como la historia que contaba.



