La brillante película feminista que nadie entendió porque su campaña de marketing la arruinó

Tenía guion de la ganadora del Oscar por Juno, dirección de una cineasta consagrada y dos actrices en el pico de su carrera. Aun así, la película fracasó y hay una sola culpable.

Esta película fracasó en cines y después pasó a ser de culto. 

Esta película fracasó en cines y después pasó a ser de culto. 

20th Century Fox

En el mundo del cine, una mala campaña de marketing puede ser más letal que una mala película. Puede tergiversar una historia, alejar al público que la hubiera amado y atraer a uno que inevitablemente va a decepcionarse. Eso es exactamente lo que le pasó a Jennifer's Body (Diabólica tentación) en 2009. Y tardó más de una década en que alguien lo reconociera.

La historia giraba en torno a Jennifer Check, una chica popular de instituto que, tras un ritual satánico fallido, se convierte en una especie de súcubo sediento de sangre masculina. Mientras su mejor amiga Needy intenta comprender lo que está pasando, la ciudad comienza a llenarse de cadáveres de adolescentes. Lejos de ser solo gore, la película hablaba de amistad tóxica, trauma, poder femenino y venganza, con un guion afilado y una estética pop que la hacían única.

Jennifer's Body: la película feminista que llegó al público equivocado

El problema no fue la película per se, fue todo lo que hicieron para venderla. En lugar de apostar por los temas de empoderamiento, venganza y la complejidad de la amistad femenina, el punto de venta se convirtió en Megan Fox y, más específicamente, en su atractivo sexual. Los tráilers la mostraban en bikini, los posters destacaban su cuerpo sobre cualquier otra cosa, y el tono del material promocional sugería que se estaba vendiendo un objeto de deseo, no una película de terror feminista con guion de la ganadora del Oscar por Juno.

Ejemplo de un pster de la campaña de marketing de la película Jennifer's Body.

Ejemplo de un pster de la campaña de marketing de la película Jennifer's Body.

La cosa llegó a extremos absurdos. La directora Karyn Kusama y la guionista Diablo Cody recordaron haber recibido un mail del equipo de publicidad sobre un aviso centrado en los atributos físicos de Fox. La respuesta decía: "Jennifer sexy, ella roba tu novio", como si lo hubiera escrito un cavernícola. Y como si eso no fuera suficiente, también les sugirieron que Fox condujera un sitio de pornografía amateur.

¿Por qué el marketing de la película Jennifer's Body era tan incorrecto?

El resultado fue predecible. La película recaudó apenas 32 millones de dólares en taquilla mundial, obtuvo un 47% en Rotten Tomatoes y quedó como ejemplo de la sobreexposición de Megan Fox en aquellos años. El público masculino que fue a verla esperaba otra cosa; el público femenino, al que realmente estaba dirigida, nunca se enteró de que existía.

Fox señaló que la campaña publicitaria quiso aprovechar su imagen de ícono sexual construida durante las dos primeras películas de Transformers, lo que generó expectativas completamente equivocadas. Y encima, en ese momento ella estaba en el centro de una polémica por sus declaraciones contra Michael Bay, a quien había comparado con Adolf Hitler. La estaban vapuleando justo cuando la película se preparaba para su lanzamiento.

Amanda Seyfried no se mordió la lengua: "El marketing apestaba. Nos vendieron como una película sexy para chicos y eso la abarató. Si los críticos critican algo, debería ser el marketing." Y fue más lejos: "El equipo de marketing lo trató como si fuera un simple juego de rol, un juego de rol sangriento. Creo que lo arruinaron."

Hoy Jennifer's Body es una película de culto, reivindicada por el movimiento feminista y por una generación que la vio sin las expectativas que la campaña original había instalado. Diablo Cody confirmó que está escribiendo una secuela, con la misma directora y con Amanda Seyfried dispuesta a volver solo si Megan Fox también regresa. Esta vez, ojalá, alguien les deje elegir cómo venderla. El filme se encuentra disponible en Disney+.