La guerra de los últimos: la nueva película de Ridley Scott tiene uno de los peores puntajes de su carrera

La nueva película de Ridley Scott recibió un bajísimo puntaje inicial en Rotten Tomatoes y podría quedar entre los peores largometrajes de Ridley Scott.

La guerra de los últimos tiene una duración de 118 minutos. 

La guerra de los últimos tiene una duración de 118 minutos. 

20th Century Studios

Este jueves 27 de agosto llega a los cines La guerra de los últimos (The Dog Stars), la nueva película de Ridley Scott. Se trata de una adaptación de la novela homónima de Peter Heller, protagonizada por Jacob Elordi, Margaret Qualley y Josh Brolin.

A tan solo horas de su estreno en la pantalla chica, el filme se enfrenta al puntaje oficial de la crítica. Pese a algunas reacciones iniciales que se mostraban positivas, la crítica ha dictado sentencia y se ubica (al momento de publicada esta nota) en un 38% de aceptación en Rotten Tomatoes, en base a 69 reseñas. Este resultado la ubica entre las cinco películas peor valoradas del director en el sitio.

La película lleva a la pantalla la historia publicada por Heller en 2012 y presenta un mundo devastado por una pandemia que acabó con buena parte de la humanidad. En ese contexto, un piloto civil intenta sobrevivir mientras enfrenta amenazas lejos de su hogar y conserva la esperanza de encontrar una vida mejor.

Las primeras críticas cuestionan la nueva película de Ridley Scott

Jacob Elordi y Margaret Qualley en La guerra de los últimos.

Jacob Elordi y Margaret Qualley en La guerra de los últimos.

Las primeras reacciones habían generado expectativas más favorables para La guerra de los últimos, especialmente después de los trabajos recientes de Scott, entre ellos Gladiator II (2024), Napoleon (2023) y La casa Gucci. Sin embargo, las nuevas reseñas publicadas antes del estreno modificaron ese panorama.

Robert Daniels del sitio RogerEbert, cuestionó el ritmo de la película y sostuvo que se trata de "la película más aburrida de la carrera de Scott". Por su parte, Benjamin Lee de The Guardian también la criticó duramente al decir que el "drama postapocalíptico es un fracaso y nunca acaba de cuajar".

Goy Lodge de Variety tampoco suavizó su opinión. "Una superproducción sorprendentemente poco enérgica y con pocos momentos destacados", señaló. Por su prte, William Bibbiani de The Wrap dijo que "la insulsa película apocalíptica de Ridley Scott no aporta nada nuevo".

En una línea un poco más optimista, David Rooney de The Hollywood Reporter, escribe que es "discreta, pero nunca aburrida, no parece que vaya a situarse entre las primeras posiciones de la clasificación personal de Ridley Scott de nadie". Chris Evangelista de SlashFilm, observó que "es una de las obras menos importantes de Ridley Scott, pero creo que a estas alturas se ha ganado el derecho a tomarse las cosas con más calma".

Otros críticos directamente elogiaron la última propuesta del cineasta británico. Kevin Maher de The Times dice que "Jacob Elordi brilla en la última y trepidante película del maestro del cine de acción". De igual forma, Pete Hammond de Deadline, la calificó como "un thriller trepidante en el que Scott deja que los personajes y la historia cobren vida antes de ofrecer un desenlace impactante".

La guerra de los últimos podría entrar en el grupo de las peor valoradas

Si el 38% se mantiene, La guerra de los últimos quedaría cerca de algunas de las películas con menor puntuación de Ridley Scott en Rotten Tomatoes. Entre ellas aparecen la comedia romántica Un buen año (2006) con 26%, y la cinta de acción y aventura Éxodo: Dioses y Reyes (2014) que se quedó con un 29%. También se ubican 1942: conquista del paraíso (1992) con 30%, considerada históricamente como uno de los mayores fracasos críticos y comerciales de su carrera; y se le suma El abogado del crimen (2013) con 34% criticada por tener un guion denso e inconexo a pesar de su gran elenco.

Si se suman nuevas críticas, el consenso en Rotten Tomatoes podría cambiar aunque no de forma sustancial. Ahora habrá que esperar y ver si el público responde de forma favorable, o prefiere esquivarla en los cines y aguardar por su llegada al streaming. Sea como sea, el filme deberá ingeniárselas para cruzar la barrera de los 110 millones de dólares, que fue el costo aproximado de producción, sin considerar los gastos de promoción y distribución.