La película "casi perfecta" de Steven Spielberg: el clásico que ni él mismo se anima a tocar
Entre tiburones, guerras y arqueólogos legendarios, hay una película que Steven Spielberg considera su obra más redonda.
Steven Spielberg tiene una película favorita en su gran filmografía.
Foto: ShutterstockSteven Spielberg es leyenda pura del cine. Su filmografía está compuesta por un clásico impresionante tras otro, atravesando géneros con una naturalidad que pocos directores han logrado. No muchos directores pueden presumir de haber moldeado el blockbuster moderno y, al mismo tiempo, firmado algunas de las películas más sensibles del último medio siglo.
Ahí están Tiburón convirtiendo el verano en sinónimo de terror, Raiders of the Lost Ark redefiniendo la aventura, o La lista de Schindler demostrando que también podía filmar con una gravedad devastadora. Con semejante catálogo, elegir una favorita sería como elegir un hijo predilecto... sin embargo, Spielberg sí lo hizo.
Una historia que Steven Spielberg guardó en el corazón
Cuando le preguntaron cuál de sus obras rozaba la perfección, no dudó en mirar hacia E.T., el extraterrestre. “Fue una película muy personal para mí”, confesó. “Fue una película que guardé en mi corazón. Sé que se ha convertido en un icono muy maltratado, pero en su momento fue mi primera película personal, lo opuesto a Tiburón”.
Después de haber revolucionado Hollywood con espectáculos gigantes, el director estadounidense eligió como su obra más cercana a la perfección una historia pequeña, contada desde la mirada de un niño y atravesada por la soledad, la amistad y el deseo de volver a casa.
E.T., el extraterrestre, la película especial que no necesita una secuela
En una industria obsesionada con franquicias y continuaciones, Steven Spielberg tomó una decisión inusual: proteger esa película de cualquier intento de expansión. “No quería hacer nada que manchara su memoria con una secuela que no sería, no podría ser, superior a ella”, explicó. Y fue todavía más claro al definirla como “casi una pequeña película perfecta”.
“No veo mi filmografía usualmente”, dijo. Pero hizo una excepción muy concreta: “Quería acompañar a mis hijos cuando viesen E.T. por primera vez. No quería que vean E.T. sin papá sentado allí”.
Estrenada en 1982 y ganadora de cuatro premios Oscar, la historia del extraterrestre abandonado en la Tierra trascendió el tiempo. Puede que algunos discutan si su verdadera obra maestra es otra, pero para Steven Spielberg la excelencia no está en la grandilocuencia ni en el despliegue técnico, sino en esa bicicleta que se eleva contra la luna y en la emoción intacta que todavía hoy provoca. “A veces veo cosas que tenía la intención de hacer y ni hice, y otras veces veo cosas que hubieran sido una mejor idea y lo veo ahora, después de todos estos años; pero en su mayor parte, E.T. es una película bastante perfecta".




