La película de Labubu es real y confirma a un director con prestigio internacional
Sí, la película de Labubu es un hecho: será producida por Sony Pictures y Paul King fue elegido para exprimir el fenómeno coleccionable de 2025.
Los Labubu tendrá su parte en el cine.
Foto: ForbesVivimos en una cultura rápida, donde objetos pequeños y, en apariencia, insignificantes pueden transformarse en fenómenos globales en cuestión de semanas. La lógica de la viralidad manda: llegan con fuerza, circulan sin descanso y muchas veces desaparecen igual de rápido. Pero cuando algo funciona, la industria no duda en estirarlo todo lo posible.
Eso es exactamente lo que está pasando con Labubu, el muñeco monstruo que nació como una figura de diseño y terminó convertido en obsesión mundial. Ahora, Sony Pictures decidió dar un paso más y apostar por el cine, confirmando que Paul King, el famoso director de Paddington y Wonka, será quien se encargue de llevar este universo a la pantalla grande.
Un director acostumbrado a convertir lo extraño en entrañable
La elección de King no es casual. Su filmografía está marcada por personajes que combinan rareza, ternura y un tono muy preciso. Desde el oso amante de la mermelada hasta la versión joven de Willy Wonka, el director demostró saber cómo construir mundos fantásticos que conectan con públicos de todas las edades.
El proyecto de Labubu se encuentra en una etapa muy temprana de desarrollo. El británico no solo dirigirá la película sino que también será productor, acompañado por Department M y Wenxin She. Por ahora, no hay guionista confirmado y tampoco está claro si se tratará de una película en live-action, animada o una mezcla de ambas.
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La historia de Labubu, la figura que tendrá su propia película
Labubu fue creado por Kasing Lung, un artista nacido en Hong Kong y radicado en Europa, como parte de una línea de monstruos ilustrados con una estética que mezcla ternura y algo inquietante. Durante años fue un producto de nicho, hasta que la cadena china Pop Mart tomó su fabricación y distribución y cambió el juego por completo.
El sistema de “cajas sorpresa”, donde el comprador no sabe qué figura le tocará hasta abrirla, fue clave para disparar la fiebre coleccionista. A eso se sumaron los unboxings en redes sociales, la adopción como accesorio de moda y un mercado secundario donde algunas ediciones limitadas alcanzaron cifras altísimas.
La popularidad explotó aún más cuando celebridades empezaron a mostrarlas en público, con Lisa de Blackpink como una de las figuras más influyentes en esa expansión. Desde entonces, cada lanzamiento se agota en minutos y las ganancias de Pop Mart crecieron de manera exponencial.
La película de Labubu también se inscribe en una tendencia más amplia de Hollywood: convertir juguetes en propiedades cinematográficas. El éxito de Barbie aceleró esta lógica y abrió la puerta a una nueva ola de adaptaciones, donde el producto precede a la historia y el cine funciona como amplificador del fenómeno. Falta mucho camino por recorrer, pero el cruce entre viralidad, diseño y cine ya está en marcha.





