"Me desagrada": el curioso motivo por el cual Orson Welles odiaba a Woody Allen
En una ocasión, el mítico Orson Welles expresó su disgusto hacia su colega Woody Allen. ¡Enterate el motivo!
Con estilos muy diferentes, Woody Allen y Orson Welles son muy admirados por sus películas
United Artists | ShutterstockHay directores que gracias a su impecable trabajo lograron hacerse de un lugar en la historia del cine y ser admirados por el público y las generaciones de cineastas por venir. Y uno de los directores que podemos considerar como uno de los más importantes y relevantes es, sin lugar a dudas, Orson Welles.
Su primer largometraje fue el que hoy es considerada una de las películas más importantes de todos los tiempos: El ciudadano Kane (1941). A partir de ese momento, Welles nos deleitó con todo tipo de producciones que lo cementaron como un director con mucho talento y una clara visión a la hora de contar historias. A lo largo de su extensa filmografía, se colocó detrás de grandes obras del cine clásico como El tercer hombre, Sed de mal, Macbeth y La dama de Shanghái, entre muchos otras.
El ciudadano Kane, un clásico de Orson Welles:
Hoy en día, Orson Welles es considerado uno de los directores más relevantes e influyentes, inspirando el trabajo de otros grandes de la actualidad como podrían ser Steven Spielberg, Christopher Nolan y Guillermo del Toro, entre muchos otros. Y llegando el propio Welles a ser testigo del nacimiento de una nueva ola de cineastas, no es de sorprender que éste formulara su opinión sobre ellos, ya sea positiva o negativa.
Por ejemplo, si bien tenían diferentes abordajes a la hora de filmar y narrar historias, Orson Welles no dudó en elogiar las habilidades técnicas de Spielberg. Tampoco dudó en su momento en catalogar a Martin Scorsese como uno de los mejores directores jóvenes. Pero la sorpresa llegó cuando ofreció su opinión sobre Woody Allen.
Para la década del 70, éste ya se encontraba establecido como uno de los directores más interesantes de la escena hollywoodense gracias a sus historias que mezclaban humor negro, con tramas absurdas, profundas y de lo más entretenidas. Y aunque Woody Allen ha citado a Orson Welles y su ópera prima, El ciudadano Kane, como una de sus películas favoritas, el mítico cineasta no tuvo comentarios positivos para ofrecerle.
“Me revuelve las tripas”: el odio de Orson Welles a Woody Allen
Dicen que uno nunca debería conocer a sus héroes, y justamente eso debió haber pensado Woody Allen cuando en 1983 salió a la luz una entrevista donde Orson Welles, en diálogo con su amigo Henry Jaglom, habló sin timidez sobre el resentimiento que le guardaba al en aquel entonces joven cineasta.
Ambos con experiencia como delante y detrás de cámara, Welles desaprobaba la forma en que Allen abordaba la comedia y los personajes que interpretaba en sus propios filmes, algo que para él era una forma de egocentrismo. “Lo odio físicamente; me desagrada ese tipo de hombre” expresó, agregando que éste poseía el “síndrome de Chaplin. Esa particular combinación de arrogancia y timidez me pone los pelos de punta”.
Pero eso no fue todo. El director profundizó en el porqué no terminaba de creerse el personaje “tímido” de Allen. “Como toda persona con personalidad tímida, su arrogancia es ilimitada. Cualquiera que hable en voz baja y se encoja en compañía es increíblemente arrogante. El finge ser tímido, pero no lo es. Está asustado. Se odia a si mismo y se ama a si mismo, una situación muy tensa.”
Además, expresó que “Para mí, es lo más vergonzoso del mundo: un hombre que se presenta en su peor momento para provocar risas, para liberarse de sus complejos. Todo lo que hace en la pantalla es terapéutico” finalizó, no sin antes mencionar que Allen se tomaba a sí mismo con mucha seriedad y aquello era evidente de ver en sus películas.
Sin embargo, el odio de Orson Welles a Woody Allen no era algo para tomarse necesariamente de manera personal, pues éste se caracterizó por hablar negativamente de muchos de sus colegas como Alfred Hitchcock a quien catalogaba de estar “sobrevalorado” o Jean-Luc Godard, de quien pensaba sus películas carecían de profundidad y eran demasiado simples.




