Olivia Munn contó el insólito episodio de machismo que vivió en un rodaje: "Ella no puede salvarme"
Olivia Munn reveló que un compañero detuvo la producción casi una hora porque su personaje no aceptaba ser rescatado por el de ella.
En la filmación de una película puede ocurrir cualquier cosa pero a veces hay momentos tan particulares que dejan pensando. No es por lo extraordinario del suceso en sí, sino por lo que revela sobre ciertas dinámicas que, en pleno 2026, siguen existiendo dentro de la industria del cine. Olivia Munn lo vivió en carne propia y esta semana decidió contarlo públicamente.
La actriz apareció en The Drew Barrymore Show y recordó un episodio que tuvo lugar durante el rodaje de un proyecto anterior, cuyo nombre no reveló. La escena en cuestión ocurría en un búnker subterráneo: su personaje (una agente de la CIA o policía, según describió) debía dispararle a un atacante que estaba a punto de matar al personaje del actor con el que compartía escena. Una acción de acción relativamente estándar… hasta que no lo fue.
"Ella no puede salvarme", el insólito momento machista que vivió al actriz
Según el relato de Munn, el actor no había leído bien el guion y en el momento de rodar la escena se dio cuenta de lo que implicaba. Ahí paró todo. "Un momento, un momento. Espera. Ella no puede salvarme. No, no. Ella no puede salvarme", habría dicho el actor, deteniendo la producción. Y no solo eso, según contó también se puso agresivo con el director por la situación.
Lo que siguió fue casi una hora de bloqueo total. El rodaje paralizado, el equipo esperando y un actor que no tenía ningún reparo en hacer evidente su postura frente a todos: el personaje femenino no podía ser la salvadora del momento.
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La solución en la película que en realidad no cambió nada
Después de casi 45 minutos de impasse, Olivia Munn decidió intervenir. Le propuso al actor reformular la escena: en lugar de que su personaje salvara directamente al de él, cambiarían la presentación de la acción para que resultara más digerible para el ego del compañero. El actor aceptó.
El remate de la historia generó risas y aplausos pues, en la práctica, “nada cambió. Es solo lo que él pensaba. Yo estaba haciendo exactamente lo mismo”, dijo la actriz. Lo que pasaba en pantalla era exactamente lo mismo de antes pero la única diferencia fue el envoltorio narrativo que permitió al actor acceder a rodar algo que, en el fondo, ya estaba en el guion desde el principio.
El episodio no es el único de este tipo que Munn ha relatado en los últimos tiempos. También contó que un director intentó dañar su reputación después de que ella rechazara sus críticas en el set de Newsroom y que perdió un papel porque Alec Baldwin consideró que era demasiado joven para interpretar a su pareja en pantalla. Un patrón que la actriz ya no intenta ignorar.
Sus declaraciones llegan mientras promociona Vicios ocultos, la serie de Apple TV+ donde interpreta a Samantha Levitt. Más allá de la anécdota puntual, el testimonio de Munn vuelve a poner el foco en algo que la industria sigue sin resolver del todo: cómo el ego y los estereotipos de género condicionan decisiones que deberían ser puramente narrativas, dentro de rodajes que deberían ser espacios de trabajo como cualquier otro.



