Películas que comparten el mismo título pero tienen tramas completamente diferentes
Son tantas las películas que se han realizado que es inevitable que algunas coincidan en nombre. Y algunas se destacan por ser completamente opuestas.
Crash es el perfecto ejemplo de películas que tienen el mismo nombre pero tramas opuestas
Alliance Releasing | Lions Gate Films¿Alguna vez te pasó el querer ver una película y, al buscarla, descubrir que existe otra que lleva el mismo nombre pero que no se parece en nada a la que tenías en mente? Se realizan tantas películas por año que es inevitable que en algún momento alguna haga uso de un nombre que ya existe, y eso puede llevar al espectador a la confusión.
Si bien hay cientos de ejemplos de esto, especialmente porque existen producciones mucho más pequeñas que toman prestado el mismo título que algún filme icónico o querido por la audiencia, también han existido casos en donde dos películas populares coinciden en nombre pero no en trama. ¡Conocé algunos ejemplos!
Crash (1996) y Crash (2004)
Confundir el nombre entre estas dos producciones podría costarle bastante caro a quien cometa el error, especialmente porque lo único que podrían llegar a tener en común es, justamente, el título. La primera Crash, de 1996, es la película que dirigió David Cronenberg y que muchos hoy recuerdan como uno de los thrillers eróticos más extraños y perturbadores de la pantalla grande.
Recordemos que la historia gira en torno a un hombre y una mujer que, tras sufrir un accidente automovilístico, no solo empiezan a sentirse atraídos el uno por el otro, sino que también desarrollan un extraño fetiche que los lleva a provocar más accidentes y así satisfacer sus oscuros deseos sexuales.
Por otro lado, la Crash de 2004 es la película que dirigió Paul Haggis y que hoy es recordada como la película que le arrebató injustamente el Oscar a Secreto en la montaña. Esta cinta, conocida en español como Alto impacto, se destaca por su elenco de lujo y por ser un drama social que involucra a varios residentes de la ciudad de Los Angeles, cuyas historias se entrelazan en una serie de conflictos y tensiones raciales.
Los vengadores (1998) y Los vengadores (2012)
Cuando decimos Los Vengadores o The Avengers, lo primero que se nos viene a la mente es la famosa película de Marvel que reunió a icónicos personajes como Thor, Iron Man, Capitán América y Hulk, entre otros. Sin embargo, mucho antes de ser un clásico del cine de superhéroes, Los vengadores era conocida como una comedia de acción.
Estrenada en 1998, la misma buscaba parodiar el género de espionaje y es así como introducía a Emma Peel (Uma Thurman) y John Steed (Ralph Fiennes), dos agentes secretos que luchan contra el malvado Sir August de Winter (Sean Connery), quien planea usar una máquina que altera el clima para controlar a la población.
Bonus extra: la de 1998 no es la única película que lleva el mismo nombre que Los Vengadores de Marvel, pues en 1950 se estrenó otra producción bautizada de igual manera, pero que abarcaba géneros como el de aventura y espadas.
Crepúsculo (1998) y Crepúsculo (2008)
En un caso similar al anterior, cuando decimos Twilight o Crepúsculo, lo primero que pensamos es en el triángulo amoroso entre Bella, Edward y Jacob, pero antes de la historia de vampiros y hombres lobo, el término estaba asociado a otra película completamente diferente: un thriller neo-noir dirigido por Robert Benton.
Crepúsculo, de 1998, tenía como protagonistas a nada más y nada menos que Susan Sarandon, Paul Newman y Gene Hackman, y giraba en torno a un ex detective privado que se ve envuelto en un complot de chantajes y asesinatos en Hollywood… para nada similar al drama romántico de fantasía que llegó justo una década después.
El fugitivo (1947) y El fugitivo (1993)
Imposible olvidar el clásico de acción y suspenso que protagonizó Harrison Ford en la década del 90 y que terminó de sembrar su ya conocido estatus de estrella de Hollywood. Sin embargo, varias décadas antes, también existió una película titulada El fugitivo, pero cuya trama no tenía nada que ver con la de la película que hoy todos conocen.
En 1947, y bajo la dirección del mítico John Ford, llegó a la pantalla grande un western liderado por Henry Fonda. Allí, daba vida a un sacerdote que entra en conflicto y se ve forzado a darse a la fuga cuando un país sudamericano prohíbe la religión, convirtiéndolo en objetivo de un grupo de revolucionarios.
La cacería (2012) y La cacería (2020)
Finalmente, y con muchos otros ejemplos aún pendientes de mencionar, repasamos este famoso caso. En 2012 se estrenó La cacería (The Hunt), un aclamado drama dirigido por Thomas Vinterberg en donde un maestro de guardería (Mads Mikkelsen) ve su mundo desplomarse cuando es acusado de haber abusado de uno de los niños de su clase, poniendo a todo el pueblo en su contra.
Ocho años después, llegó otra película con el mismo título, pero que no podía ser más diferente. En este caso, La cacería era presentada como un filme de acción y terror, en donde un grupo de desconocidos despierta en el bosque y descubre que unos millonarios los han seleccionado para un perverso juego de caza.








