Películas que quizás no recuerdes que existen en el mundo del cine pero sí, son reales

Estas cuatro películas existieron, tuvieron su momento y fueron olvidadas. ¿Recuerdas alguna de ellas?

Una película de la que ya no hablamos.

Una película de la que ya no hablamos.

Warner Bros. Pictures

El cine produce películas todo el tiempo. Estrenos semanales, plataformas que renuevan catálogos sin descanso, festivales que presentan decenas de títulos en pocos días. En esa maquinaria constante, algunas historias logran instalarse y otras quedan a mitad de camino.

Entre los grandes éxitos y los fracasos existe un territorio más curioso: el de las películas que causaron alguna impresión pero que hoy casi no aparecen en conversaciones cinéfilas. No son necesariamente malas ni irrelevantes; simplemente quedaron desplazadas por nuevas tendencias, nuevas sagas o nuevos íconos.

A veces se trata de superproducciones ambiciosas, otras de fantasías juveniles o experimentos incómodos de comedia negra. Lo cierto es que el tiempo reordena el mapa del cine y deja a algunas obras en una zona difusa. Estas son cuatro película que quizás olvidaste que existen.

Robin Hood: príncipe de los ladrones (1991)

Robin Hood príncipe de los ladrones
La película se rodó principalmente en Inglaterra, Reino Unido.

La película se rodó principalmente en Inglaterra, Reino Unido.

Antes de que los superhéroes dominaran la taquilla, Hollywood todavía apostaba fuerte por las aventuras medievales. En 1991, Kevin Costner protagonizó esta versión épica del clásico personaje inglés Robin Hood, dirigida por Kevin Reynolds. La película combinaba romance, acción y una puesta en escena ambiciosa, con Alan Rickman como un inolvidable Sheriff de Nottingham. Fue un éxito comercial enorme y su banda sonora, con el tema de Bryan Adams, se volvió omnipresente. Sin embargo, con el paso del tiempo esta versión quedó asociada a una estética muy noventosa que hoy casi no se revisita.

Tuck Everlasting (2002)

Tuck Everlasting
Alexis Bledel, Ben Kingsley, Sissy Spacek, Amy Irving, Victor Garber, Jonathan Jackson, Scott Bairstow y William Hurt son parte del elenco de la película.

Alexis Bledel, Ben Kingsley, Sissy Spacek, Amy Irving, Victor Garber, Jonathan Jackson, Scott Bairstow y William Hurt son parte del elenco de la película.

A comienzos de los 2000, Disney intentó consolidar una línea de fantasía juvenil más intimista. Tuck Everlasting está protagonizada por Alexis Bledel (la icónica Rory Gilmore) y Jonathan Jackson y narra la historia de una familia que descubre el secreto de la inmortalidad. Lejos de ser una aventura grandilocuente, la película proponía una reflexión sobre el paso del tiempo, la muerte y las decisiones que definen una vida. Estrenada sin demasiado ruido, quedó como un título de culto suave para quienes la vieron en su adolescencia, pero rara vez aparece en listados actuales sobre cine fantástico.

Quest for Camelot (1998)

Quest for Camelot
Su canción The Prayer  ganó el Globo de Oro a la Mejor Canción Original y fue nominada al Óscar a la Mejor Canción Original.

Su canción The Prayer ganó el Globo de Oro a la Mejor Canción Original y fue nominada al Óscar a la Mejor Canción Original.

A fines de los 90, los estudios de animación intentaban competir con el dominio de Disney. Warner Bros. lanzó Quest for Camelot, una fantasía musical ambientada en el universo del Rey Arturo. Con canciones originales y una heroína decidida como protagonista, la película buscaba instalar una nueva franquicia animada. No lo consiguió. Aunque tuvo cierto recorrido en el mercado hogareño y algunos recuerdan su banda sonora, el film quedó opacado por otras producciones animadas de la época y hoy es uno de esos títulos que aparecen como sorpresa cuando alguien revisa el catálogo noventoso.

Muerte a Smoochy (2002)

Muerte a Smoochy
La película está dirigida por Danny DeVito.

La película está dirigida por Danny DeVito.

En un registro completamente distinto, Danny DeVito dirigió esta comedia negra protagonizada por Robin Williams y Edward Norton (sí, un dúo particular). La historia se metía en el detrás de escena de los programas infantiles, mostrando una guerra despiadada por el control de un show televisivo para chicos. Oscura, incómoda y satírica, Muerte a Smoochy desconcertó al público en su estreno. No fue un éxito y quedó lejos de lo que solemos asociar a Williams.