Qué pasó en los Premios BAFTA 2026: el momento incómodo que involucró a Michael B. Jordan
Un insulto racial interrumpió la gala de los Premios BAFTA 2026 y obligó a la BBC a disculparse por no censurar la transmisión diferida.
Michael B. Jordan y Delroy Lindo en los Premios BAFTA 2026
Captura YouTubeEl domingo por la tarde se celebraron los Premios BAFTA 2026. Sin embargo, lo que debía terminar como una de las grandes fiestas del cine, terminó teñido de polémica y un momento incómodo durante la gala que desató un profundo debate en redes.
El hecho en cuestión tuvo lugar durante la ceremonia, cuando en plena transmisión, mientras los actores Michael B. Jordan y Delroy Lindo presentaban un premio, se escuchó la palabra "niger" en la multitud. Lo que siguió fue una cadena de disculpas, explicaciones y cuestionamientos que dejaron a la BBC en el centro de la polémica.
¿Cómo fue el hecho que generó polémica en los BAFTA?
El episodio ocurrió cuando los protagonistas de Sinners se disponían a presentar el premio a Mejores efectos visuales. En ese instante, desde el público se oyó el mencionado exabrupto. Jordan y Lindo hicieron una breve pausa antes de continuar, visiblemente sorprendidos, pero sin hacer comentarios.
Más tarde se supo que quien gritó fue John Davidson, activista con síndrome de Tourette cuya historia inspiró la película biográfica I Swear, ganadora de un BAFTA. Davidson fue diagnosticado formalmente a los 25 años y padece tics verbales involuntarios que incluyen expresiones ofensivas y expletivos.
-
Te puede interesar
HBO Max: la comedia romántica dosmilera que es perfecta para ver hoy
No fue el único momento incómodo de la noche. A lo largo de la gala se escucharon otros exabruptos, incluso durante el discurso de apertura de la presidenta de BAFTA, Sara Putt, y cuando la directora Lakshmipriya Devi subió a recibir el premio a Mejor Película Infantil y Familiar. Sin embargo, el insulto pronunciado mientras Jordan y Lindo estaban en escena encendió las redes.
El punto más discutido no fue solo lo ocurrido en la sala, sino la decisión posterior. Como suele ocurrir con la ceremonia de los Premios BAFTA, esta se transmite en diferido, con un retraso de dos horas, lo que hubiese permitido editar o censurar cualquier tipo de contenido sensible antes de salir al aire. Aun así, el término racial no fue eliminado en la primera versión emitida.
"Es posible que algunos espectadores hayan escuchado lenguaje fuerte y ofensivo durante los Premios BAFTA de Cine 2026. Esto se debió a tics verbales involuntarios asociados con el síndrome de Tourette y no fue intencional. Pedimos disculpas por cualquier ofensa causada por el lenguaje escuchado", dice el comunicado emitido por la BBC.
También pidió disculpas por no haber editado el fragmento antes de la emisión y anunció que retiraría el contenido ofensivo de la versión disponible en iPlayer.
BBC, censura y responsabilidad en los BAFTA
Ahí es donde la discusión se volvió más compleja. Muchos espectadores y críticos cuestionaron por qué no se utilizó el diferido para proteger tanto a los presentadores como al propio Davidson de una exposición negativa. Más aún considerando que otros momentos de la ceremonia sí fueron editados.
El anfitrión de la gala, Alan Cumming, intervino en dos ocasiones durante la ceremonia para explicar que los tics escuchados eran involuntarios y pidió comprensión al público. Remarcó que el síndrome de Tourette es una discapacidad y que quienes lo padecen no tienen control sobre ese tipo de expresiones. Sin embargo, las aclaraciones no alcanzaron para frenar la indignación online.
El actor Wendell Pierce fue una de las voces más críticas. Consideró que la explicación sobre la condición no debía reemplazar una disculpa contundente hacia quienes estuvieron directamente expuestos en el escenario.
Por su parte, Hannah Beachler, la reconocida diseñadora de producción que estaba nominada por su trabajo en Sinners, también expresó su profundo malestar en redes sociales. Criticó duramente la forma en que el presentador manejó la situación, calificando su intervención como una "disculpa descartable".
Ed Palmer, vicepresidente de la organización benéfica Tourettes Action señaló en Radio Times que eliminar el insulto podría haber sido un "compromiso razonable", aunque reconoció que cada caso requiere un análisis particular. Su postura dejó en claro la dificultad de mantener la comprensión hacia una discapacidad y el impacto de una palabra cargada de violencia histórica.
La situación deja varias capas de análisis. Por un lado, visibiliza una condición médica que suele ser malinterpretada. Por otro, reabre el debate sobre la responsabilidad editorial en transmisiones masivas y el manejo del lenguaje ofensivo, incluso cuando su origen no es intencional.


