Si te gustó Frankenstein, sí o sí tenés que ver esta otra película de Guillermo del Toro

Una de las películas más humanas y melancólicas de Guillermo Del Toro es el complemento perfecto para quienes amaron Frankenstein.

El laberinto del fauno: una historia conmovedora, visual y profundamente emotiva.

El laberinto del fauno: una historia conmovedora, visual y profundamente emotiva.

Warner Bros. Pictures

A casi dos décadas de su estreno, El laberinto del fauno continúa siendo una de las cintas más influyentes del cine moderno. Dirigida por Guillermo del Toro, la obra consolidó al realizador mexicano como uno de los autores más personales del género fantástico y lo situó definitivamente en el mapa internacional.

Su combinación de fábula, horror adulto y trasfondo político la convirtió en un hito que trascendió fronteras, logrando un fenómeno global pocas veces visto para una producción en español.

Lejos de envejecer, la película sigue apareciendo con frecuencia en listas de las mejores fantasías oscuras de todos los tiempos. Su impacto fue inmediato: recaudó cerca de 90 millones de dólares en todo el mundo y se transformó en uno de los títulos en idioma extranjero más exitosos en la historia de la taquilla estadounidense.

La crítica también la abrazó desde el primer minuto y, hasta hoy, mantiene un 95% de aprobación en Rotten Tomatoes, donde se la describe como “una Alicia en el país de las maravillas para adultos”, una frase que sintetiza su espíritu.

¿De qué se trata El laberinto del fauno?

El laberinto del fauno
El laberinto del fauno.

El laberinto del fauno.

Ambientada en la España de 1944, la historia sigue a Ofelia, una niña que encuentra refugio en un mundo subterráneo mientras la violencia del franquismo acecha en la superficie. Entre criaturas fascinantes y seres temibles, la protagonista descubre una serie de pruebas que podrían revelarle un destino extraordinario. Sin embargo, la fantasía y la realidad conviven en un equilibrio inquietante, donde cada elección tiene consecuencias devastadoras.

Del Toro construye una fábula adulta en la que la imaginación funciona como resistencia, pero nunca como escape total. La crudeza del contexto histórico convive con seres míticos diseñados con un detalle artesanal que anticipa el estilo visual que el cineasta perfeccionaría en obras posteriores.

Una de las razones por las que El laberinto del fauno se mantiene vigente es su capacidad para conmover sin caer en la nostalgia. El diseño de producción, la fotografía y el trabajo con efectos prácticos siguen siendo referencia obligada dentro del género.

No solo es una obra visualmente impecable, sino una película que invita a reflexionar sobre el poder de la imaginación en tiempos de oscuridad. Su narrativa es tan precisa como emocional, y sus personajes trazan un retrato complejo del miedo, la resistencia y el deseo de libertad.

El laberinto del fauno es uno de esos títulos que atraviesan generaciones. Un clásico contemporáneo que nunca perdió vigencia y que sigue recordándonos que, incluso en los escenarios más crueles, la fantasía puede ofrecer una forma de verdad que la realidad no siempre permite ver.