¡Sorpresa! Ridley Scott reveló su película favorita y es una comedia romántica con 82% de puntuación
El director de clásicos como Alien confesó cuál es su película favorita, y sorprende con una comedia romántica inesperada. Te contamos cuál es.
La película preferida de Ridley Scott no es un clásico de acción, sino una comedia romántica noventera.
Roadshow Film DistributorsCon más de cinco décadas de trayectoria en la industria del cine y una larga lista de reconocimientos, Ridley Scott se ha consolidado como una voz autorizada para hablar de calidad cinematográfica. Y aunque entre sus títulos de cabecera abundan los clásicos más mencionados, el director sorprendió al revelar que una de sus películas favoritas es una comedia romántica menos celebrada, pero muy querida.
Se trata nada menos que de La boda de Muriel (Muriel’s Wedding). Scott confesó que adora esta cinta australiana de 1994, asegurando que la ama “a morir”.
En una charla con The Guardian, el cineasta defendió su elección y recordó que ya había reconocido en haber visto la película varias veces. Aunque en su momento lo dijo en tono de broma, reafirmó su fascinación por la historia de amistad y optimismo que retrata la cinta, así como por su icónica banda sonora.
“Lo dije de forma un poco pícara, pero la amo a morir, porque me encanta la idea de estas dos mujeres que son constantemente optimistas. Y tengo que admitir que me gusta ABBA. Todavía canto ABBA en la ducha”, reveló.
El director británico, famoso por su trabajo en la ciencia ficción y la acción, demostró así la amplitud de sus gustos cinematográficos. La boda de Muriel se suma a una lista de favoritas que incluye 2001: Odisea del espacio y Star Wars: Una nueva esperanza, filmes que inspiraron algunos de sus grandes éxitos como Alien y Blade Runner.
¿De qué trata La boda de Muriel?
Estrenada en 1994 en Australia y Francia, la película cuenta con una memorable interpretación de Toni Collette como Muriel Heslop, una joven socialmente torpe que sueña con casarse, aunque nunca ha tenido una cita debido al control opresivo de su padre, un político autoritario interpretado por Bill Hunter. Marginada también por sus amigas, Muriel conoce a otra inadaptada con la que decide mudarse a Sídney, cambiar de nombre y reinventar su vida.
Dirigida por P.J. Hogan (La boda de mi mejor amigo, Peter Pan), la cinta debutó en el Festival de Cannes, conquistó a la crítica con un 82% en Rotten Tomatoes y le valió a Collette una nominación al Globo de Oro. Además, recaudó 15,5 millones de dólares en taquilla mundial frente a su presupuesto de 9 millones, consolidándose como un éxito inesperado.



